Leo en prensa que el señor Carlos Pavón, militar retirado, ha manifestado que “España hace tiempo que dejó de ser una democracia, si alguna vez lo ha sido”. Una reflexión que me deja perplejo y me lleva a la inexcusable obligación de informar al señor Pavón de unos datos publicados por The Economist (EIU).
Unos datos que puede consultar y que sitúa a España en el puesto 21 en el índice mundial de democracias, escalando dos posiciones, teniendo una puntuación de 8,13, sobresaliendo en pluralismo político y libertades civiles.
Pero España es mucho más, es uno de los países donde mejor se vive y donde más seguro se sienten los ciudadanos. Esta realidad, el buen tiempo y nuestra gastronomía hace que millones de extranjeros nos visiten y que otros muchos decidan quedarse a vivir.
Esa es la realidad de nuestro país, aunque cada uno es libre de decir lo que le de la gana y piense, precisamente porque vivimos en una democracia.
No entiendo el posicionamiento catastrofista que quieren presentar algunos ciudadanos, independientemente del gobierno que tengamos, porque eso no ayuda a promocionar o fomentar los muchos parabienes y valores que tiene nuestro país, un país que vive y mucho del turismo.
Pero precisamente la diversidad de pensamiento es un valor de la democracia y hay que respetar esas opiniones, aunque esté en las antípodas de la realidad de nuestro país.
Para terminar no tenemos la mínima duda de que España es una democracia con sobresaliente, que gracias a ella nos podemos expresar libremente y, gracias a ella, las distintas asociaciones de guardias civiles comenzarán a realizar nuevas acciones encaminadas a terminar con los agravios que sufrimos los guardias civiles y policías. Unas desigualdades intolerables que deben acabar si queremos subir la buena nota que nos ha dado The Economist, pero a pesar de nuestras quejas, la realidad es más que evidente España es una democracia con mayúsculas...
Tomen nota.







Lo que le molesta seguramente al señor Pavón, es que ahora desde una asociación (que en sus tiempos de mando no le hubiera gustado le cantara las debilidades del sistema).
Se puede mejorar la democracia, pero no se mejora negándola.
La democracia de aquí es como las religiones,unos cuantos se hicieron el traje a medida para que la gente ignorante les siguiera