Naciones Unidas declaró hace media década el día de ayer como el de la Justicia Social. La entidad que en Ceuta agrupa a diversas entidades sin ánimo de lucro, reflexiona de ello
Trabajar juntos para equilibrar la economía mundial y construir un nuevo contrato social para el siglo XXI y prepar una senda de desarrollo que nos encamine hacia una mayor justicia social y hacia el futuro que queremos. Eso es lo que ha pedido el secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon, con motivo del Día Mundial de la Justicia Social que se celebró ayer y así lleva haciéndose desde hace media década para al menos hacer reflexionar sobre el tema al que pueda escuchar algo sobre este día. La justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro y entre las naciones. Defendemos los principios de justicia social cuando promovemos la igualdad de género o los derechos de los pueblos indígenas y de los migrantes. Promovemos la justicia social cuando eliminamos las barreras que enfrentan las personas por motivos de género, edad, raza, etnia, religión, cultura o discapacidad.
Y la pregunta es: ¿En Ceuta hay justicia social? Para el presidente de la entidad local de la Red Europea Contra la Pobreza, Abel garcía Rubio “existe pero con peros”. La realidad es, asegura, que “vivimos un atraso en cuanto a derechos sociales como nunca se había visto e imaginado y con la excusa o no de la crisis, los que siempre salen perjudicados son esas clases más desfavorecidas incrementándose la marginación, las bolsas de pobreza y los retrasos a estos niveles”.
No se ha incrementado, a su juicio, la injusticia social a causa de la mala situación económica, “porque cuando estábamos bien y no había crisis y las economías subían e iban cada vez a mejor, no se reducían las bolsas de pobreza, no bajaban las tasas a pesar de esa bonanza económica”. Por eso, para poder aliviar este problema y hablar de Justicia Social con Mayúsculas, debe ser de una vez por todas injustificable que el bienestar social permita que “a nuestro alrededor vivan personas rodeadas de miseria y sin derechos básicos y es necesario saber y ser conscientes, de que cuanto mejor vivan los que están a nuestro lado, mejor vamos a vivir todos”.
Para las Naciones Unidas, la búsqueda de la justicia social para todos es el núcleo de nuestra misión global para promover el desarrollo y la dignidad humana. La adopción por la Organización Internacional del Trabajo de la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo sobre la justicia social para una globalización equitativa es sólo un ejemplo reciente del compromiso del sistema de las Naciones Unidas para la justicia social. La Declaración se centra en garantizar resultados equitativos para todos a través del empleo, la protección social, el diálogo social, y los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
La Asamblea General proclamó el 20 de febrero Día Mundial de la Justicia Social en 2007, al invitar a los Estados Miembros a dedicar este día especial a promover, a nivel nacional, actividades concretas que se ajusten a los objetivos y las metas de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y el vigésimo cuarto período extraordinario de sesiones de la Asamblea General.
Ante la proximidad de la Conferencia de Río +20 sobre el Desarrollo Sostenible, tenemos la oportunidad de reformular un conjunto de estrategias de desarrollo y prácticas empresariales que nos conduzcan hacia un futuro más sostenible y equitativo. La sostenibilidad depende de la creación de mercados que sean capaces de distribuir mejor los beneficios del desarrollo. Significa cubrir la creciente demanda de los consumidores de productos y servicios más ecológicos.
Y significa también sentar las bases para que todos vivamos con dignidad, estabilidad y oportunidades. En nuestro empeño por lograr esta transformación debemos, al mismo tiempo, integrar la inclusión social en las políticas y en las iniciativas.






