No es el primer caso de este tipo que se produce en prisiones, en el interior de la cárcel de Ceuta, en Mendizábal. La línea que separa a presos y funcionarios queda desdibujada con acciones que van desde los delitos de atentado a resistencia pasando por los daños en las instalaciones.
El 25 de marzo de 2024, el interno llamado H.M. incurrió en una resistencia con varios funcionarios y terminó además causando daños en la celda. Ahora el Juzgado de lo Penal número 1 le condena a 18 meses de multa con cuota diaria de 5 euros por el primero de los delitos, y a 1 mes de multa con cuota diaria de 5 euros por el delito leve de daños.
Tendrá que hacer frente al pago de 170 euros en concepto de responsabilidad civil.
Ese día, H.M. se dirigió a varios funcionarios de la cárcel mientras le estaban sujetando para aplicar las medidas coercitivas de amarre mecánico.
Amenazas a los profesionales actuantes
Comenzó a bracear frente a aquellos, soltando al aire puños y patadas. Entre las amenazas que proclamó estaban las de: “Tú eres el de la coleta, te vas a acordar de esto, que no te creas que no sé donde vives. Esto no va a quedar así, voy a enviar a alguien para que acabe contigo y ahora sí vas a saber lo que es Ceuta”.
A ello sumó otras del tipo: “Me corto la polla si no cumplo y si quieres me metes un parte que me lo paso por la polla. ¿Qué me vais a dejar en la celda tranquilito viendo la tele? Por la polla me paso vuestros partes, funcionarios corruptos”.
Después golpearía el marco de la celda causando varios daños. Le consta el agravante de reincidente, ya que había sido condenado por otro delito similar.






