La Universidad de Cádiz iniciará en “pocas semanas” una prospeccción que continuaría la investigación de la última década
Este año se cumple una década desde que un equipo de la Universidad de Cadiz (UCA) comenzó el estudio del yacimiento de Benzú. El descubrimiento de los restos prehistóricos se produjo mientras se realizaba la carta arqueológica terrestre de Ceuta, entre 2001 y 2002, fecha a partir de la cual el equipo responsable de la excavación de La Cabililla se hizo cargo del estudio de las manifestaciones de la Prehistoria local a través de la investigación del Abrigo y de la Cueva de Benzú, un asentamiento frecuentado por una comunidad de cazadores-recolectores y que ha dado luz sobre los usos e industrias de estos gupos humanos del Pleistoceno y el Holoceno en el Estrecho.
Diez años después, a la espera de la próxima publicación de una memoria de dimensiones enciclopédicas, el grupo de investigadores de la UCA ha comprobado cómo la Ciudad anunció recientemente la concesión de un partida de 19.000 euros destinados a los trabajos arqueológicos del yacimiento, cuyo estudio valoran desde al Consejería de Educación, Cultura y Mujer en la medida en que “podría probarse que Ceuta fue la puerta de Europa para los primeros humanos hace 250.000 años”, comunicaron desde el gabinete de Mabel Deu.
José Ramos, coordinador del equipo de investigación de la UCA, explicó que los fondos aprobados por la Ciudad desembocarán en el estudio de un espacio documentado en la campaña de 2010. “Fue durante una prospección superficial que llevamos a cabo hace dos años”, anotó Ramos, “se trata de la llamada Cueva de Enrique. Es muy interesante. Está situada en el Mogote de Benzú y tiene evidencias de ocupaciones prehistóricas y de consumo de recursos marinos. Ayudará a conocer el territorio y la movilidad de los grupos humanos asentados en el lugar”, agregó el profesor, que anunció que “en pocas semanas” tomarán forma los trabajos de excavación, en paralelo a la fase final de cierre de memoria.
La consejera del Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu, explicó que la nueva subvención es “una muestra más del compromiso del Gobierno con el estudio, el conocimiento y la difusión del patrimonio en todas sus formas, en general, y, en este caso en particular, del patrimonio arqueológico de la ciudad”. La aprobación de un proyecto de investigación arqueológico sistemático está relacionado con la trascendencia de los resultados que están arrojando los datos encontrados. Investigadores de todo el mundo, como se ha podido comprobar en distintas publicaciones especializadas en la materia, han destacado los trabajos efectuados. No en vano, la Cabililla de Benzú “podría probar que Ceuta fue la puerta de Europa para los primeros humanos hace 250.000 años, además, de las aportaciones en cuanto a las evidencias más antiguas de actividad pesquera y marisquera”.






