Las declaraciones del diputado ceutí a un periódico de tirada nacional nos hace recordar que está a punto de entrar un nuevo gobierno y que tradicionalmente el primer viaje al exterior que realiza un jefe del ejecutivo español es a Marruecos. Bien es cierto que desde Rabat se han entendido mejor con los ejecutivos socialistas que con los que han estado encabezados por el Partido Popular, pero también hemos de darnos cuenta que las respuestas a las salidas de tono del gobierno marroquí siempre han sido más fuertes por parte del PP que del PSOE. De todas maneras, es un nuevo gobierno el que aterriza y por tanto tendrá sus propias ideas que aplicar. En definitiva, todos estamos de acuerdo que de las buenas relaciones con Marruecos, siempre los primeros beneficiados serán tanto quienes viven a uno como al otro lado de la misma frontera. Es una realidad, pero para ello lo primero que se le debe pedir a Marruecos es lealtad hacia el gobierno de España.





