Los presupuestos de la Ciudad Autónoma para el año que viene, que fueron aprobados en la jornada de ayer por el Consejo de Gobierno, fueron definidos de mantenimiento en una época de temporal. Se trata, en definitiva, por supuesto, de capear de la mejor manera posible la situación en la que nos encontramos a la espera de que el viento amaine, aunque visto lo visto, lo mismo dura todavía varios años. Se ha logrado e imaginamos que no habrá sido fácil que el mantenimiento de los gastos sociales y de los servicios públicos esenciales suponen un objetivo que debe ser reconocido. Además contamos claramente con un presupuesto de inversiones que tiene unos gastos por encima de los doscientos millones de euros. En definitiva, un presupuesto que sufrirá reformas durante el año que viene porque hasta que no se conozcan los presupuestos del Estado no se sabrá más.





