Ayer por la noche, sobre las nueve, en la calle Millán Astray se formó un corrillo vecinal tras otro debido a la intervención de bomberos, que fueron los primeros en acudir a la zona, ambulancias y policías. Actuaron para atender a un hombre, de profesión guardia civil, que permanecía encerrado en el interior de su casa aunque las causas se desconocen. A cierre de edición, estaba en observación y fuera de peligro.






