Las prisas son malas consejeras y especialmente, en lo tocante a las víctimas de violencia machista. La Oficina de Atención a las Víctimas de Violencia de Género de nuestros juzgados denuncian estas “prisas” que se están produciendo en las dependencias de la Jefatura de la Policía Nacional que provoca situaciones como que se tome declaración de la víctima en la Comisaría antes de la llegada de un abogado. La Ley Integral contra la Violencia de Género establece que toda víctima esté asistida por un abogado durante su declaración en comisaría, momento en el que interpone la denuncia. Alguna de las mujeres que acuden a las dependencias policiales conocen esta premisa y se ven obligadas a iniciar su declaración sin abogado o éste acude cuando la declaración ha comenzado. Así consta en algunas de las denuncias que después llegan al juzgado de la calle Serrano Orive. Este diario ha podido comprobar que las mujeres que conocen este requisito legal para las víctimas de violencia machista hacen constar las circunstancias de su declaración en el informe policial. “Las que no lo saben, no”, afirman en la Oficina.
Declaración sin abogado
En declaraciones a El Faro, afirman no entender por qué se procede así por parte de la Jefatura Superior sabiendo que las víctimas tienen que estar asistidas por un letrado cuando ponen la denuncia. ¿Qué agiliza el declarar sin un abogado?
En la Oficina de Atención a las Víctimas no se explican por qué si las víctimas tienen derecho a la asistencia de un abogado “en el 80% de los casos” no es así. “O se presentan después de la declaración, no están durante la misma o les dicen a las mujeres que pidan el abogado en los juzgados. Quieren correr, pero así no es”, critican.
Juzgados cerrados
Igualmente, se están dando cada vez más casos en los que la Jefatura cita a las víctimas a una hora en la que los juzgados no están aún abiertos. En la Oficina de Atención a las Víctimas de Violencia de Género recuerdan que los juzgados de la calle Serrano Orive abren al público a partir de las 10.00 horas y cuando los trabajadores acuden a la sede judicial encuentran allí a mujeres y sus hijos esperando en la puerta. “La Policía les cita en el juzgado un día después de la interposición de la denuncia y lo hacen a las 09.30 horas. El Juzgado está cerrado a esta hora y las mujeres tienen que esperar más de media hora en la calle.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 es el asignado para los asuntos relacionados con la violencia de género. En la Oficina de Atención a las Víctimas explican que cuando una denuncia se interpone el viernes, la Policía cita a la mujer en el Juzgado al día siguiente, es decir, sábado. “Si el Juzgado número 4 no está de guardia ese fin de semana, se tiene que citar nuevamente a la víctima para el lunes, ¿por qué tenemos que citar dos veces a la víctima? ¿Por qué la víctima es doblemente victimizada?”, se preguntan.
Esta situación se solventaría no solamente con una mejor organización, sino incluso con una simple gestión telefónica para saber si ese fin de semana en cuestión, el Juzgado competente en materia de Violencia de Género está de guardia o no. Así se evitaría que la víctima tuviera que acudir a las dependencias dos días, pues ¿y si el presunto agresor no está detenido?, se preguntan en la Oficina.
Por todo ello, en este área judicial afirma no entender cuáles son los motivos por los que en la Jefatura se procede de esta manera, pues nunca ha sido así, hasta ahora.
A ello se suma también que a diario los calabozos del juzgado en Serrano Orive se escuchan gritos por parte de los detenidos. En muchos casos, cuando el presunto agresor está en el calabozo, la denunciante está en la Oficina de Atención a Víctimas de Violencia de Género escuchando como su agresor grita a sus familiares que están en la calle profiriendo amenazas contra la propia mujer. “Nadie hace nada”, aseguran en la Oficina.
En la Oficina de Atención a las Víctimas de Violencia de Género también denuncian el alboroto diario y constante que se producen en los calabazos de la sede judicial en Serrano Orive. No solamente los funcionarios de los juzgados tienen que trabajar “con un ruido insoportable” sino también los vecinos de las viviendas justamente en frente de los juzgados y los alumnos del centro de enseñanza ubicado justo en frente tienen que escuchar todos los días el alboroto de los calabozos en donde nadie pone orden.
Desde la Oficina aseguran a El Faro que se han dado casos en los que mientras se atiende a la mujer denunciante en esta Oficina, su agresor está detenido en el calabozo ubicado justamente debajo. “La mujer ha tenido que escuchar a su pareja profiriendo amenazas a gritos mientras hablan con los familiares que están en la calle”, aseguran. ¿Quién custodia los calabozos y a los detenidos? “Hay gritos constantes y nadie hace nada”, aseguran y en ocasiones hasta los trabajadores de la misma Oficina han bajado a los calabozos para tratar de poner orden, en muchos casos, sin éxito.
Es un no parar, sin filtro. No son solo hombres, menores y chicas los que…
El portavoz del Gobierno de Ceuta y presidente del Consejo de Administración de Obimasa, Alejandro Ramírez, ha…
Las tumbas número 5393 y 5394 del cementerio de Sidi Embarek acogen los restos de…
La Confederación de Empresarios de Ceuta lleva más de un año reclamando una oficina propia…
El portavoz del Gobierno de la Ciudad, Alejandro Ramírez, calificó este martes de “extremadamente grave” la situación que…
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha indicado que está siguiendo "desde…