La directora general de la Guardia Civil, María Gámez, giró ayer su primera visita a Ceuta con el objetivo de conocer los problemas reales de los agentes. No atendió a los medios de comunicación ni, por tanto, pudo responder a las múltiples cuestiones que han quedado en reserva. A buen seguro que para la Guardia Civil la visita de Gámez habrá sido relevante, sobre todo por detalles como el hecho de que se quedara a comer en la Comandancia, hablara en persona con agentes y tuviera constancia de cada uno de los afectados por covid. Demuestra el interés de Gámez por arreglar lo que no marcha bien. Pero de cara a los medios de comunicación fue una visita descafeinada que se ha interpretado como una ‘pose’, mediáticamente hablando. En estos casos es mejor llevar a cabo una visita interna sin trascendencia oficial antes que dejar a un lado a quienes no son más que meros transmisores de la información y, por tanto, quienes están para cuestionar sobre temas que requieren de un posicionamiento de la mandataria actual en el Instituto Armado. No se pedía un escenificación al estilo Arsenio Fernández de Mesa -ya que no estamos para patochadas- pero sí una mínima atención ya que se ha querido dar publicidad al acto y los profesionales de los medios no estamos para grabar ‘mudos’. Hay asuntos en la Guardia Civil de peso como para ceñirnos a unas escenas en el patio de la vieja Comandancia, una firma en el Libro de Honor y un paseíllo.
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha denunciado las decisiones adoptadas este…
Aún con la resaca emocional tras lo vivido en el día de ayer con la…
Antes de que puedan acceder a un recurso de acogida, la espera se convierte en…
La Unión Federal de Policía (UFP) ha exigido que el trabajo "heroico y sin descanso"…
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la resolución del Servicio de Industria y…
Las críticas por las bolsas de comida repartidas a los militares desplegados en Ceuta durante…