Guardia Civil, Policía Local, Cruz Roja y obreros de la construcción montaron en la mañana de ayer un dispositivo mediante el que se logró rescatar a un inmigrante -al parecer magrebí- que apareció nadando con unas aletas y enganchado a un flotador negro gigante por la zona de la Sirena. La operación duró algo más de una hora y, gracias a la perspicacia de los trabajadores que dieron el aviso, se pudo salvar una vida humana que andaba a la deriva por las costas de la ciudad.
Abdelaziz y Diego son dos de los operarios que trabajan en la rehabilitación de ‘La Sirena’. Ayer, durante la hora del desayuno, observaron algo extraño y avisaron a las autoridades. “Vimos una mancha negra que venía hacia nosotros desde lejos. Parecía algún tipo de embarcación, pero luego resultó ser un inmigrante que iba nadando con unas aletas y enganchado a un enorme flotador negro”, comentaron. Al parecer, el poniente le habría arrastrado hasta la zona de rocas. “Se ve que estaba en buena forma física porque iba nadando con fuerza, pero se le pinchó el flotador y comenzó a tener problemas”, aseguraron. Su teoría era que la persona rescatada viajaba en un barco como polizón y viendo que podría cruzar hasta la península habría saltado, con tan mala fortuna que la fuerte corriente le habría arrastrado hasta las costas ceutíes. “Nos parece raro que viniera como de la península. Pensamos que igual iba en algún barco”, sentenciaron.
En un primer momento fueron los propios operarios los que trataron de bajar por la zona de acantilados para prestar su ayuda al hombre. “En cuanto vimos lo que pasaba comenzamos a bajar varios de nosotros, pero el jefe nos dijo que subiéramos porque era muy peligroso y se avisó a la Policía”, explicó Diego. A ellos no les hubiera importado jugarse el cuello por ayudar a aquel hombre al que, casi sin saberlo, le salvaron la vida. “El rescate por mar ha sido complicado. Igual si hubiéramos podido bajar nosotros por el acantilado lo hubiéramos subido antes”, lamentaba uno de los obreros al ver que la ayuda se estaba retrasando por cuestiones de seguridad.
Concretamente hicieron falta dos lanchas neumáticas -una de Cruz Roja y otra de la Benemérita- y un yate para llevar a cabo la operación y recuperar al inmigrante que estaba a la deriva. Lo triste, según comentaban los obreros, “es que llevamos aquí sólo un mes y nos da la sensación de que en el poco tiempo que vamos a estar tendremos que llamar a las autoridades más de una vez, porque esta gente va a seguir intentando pasar y terminarán por aquí”, resumió un trabajador. El final de la operación de rescate se selló con una pequeña ovación en forma de aplauso a los últimos policías y guardias civiles que subieron por la zona de acantilados.
Es fundamental entender que existe un desfase temporal entre el trámite administrativo y el dinero…
Un terremoto de magnitud 3,7 ha sacudido la tarde de este jueves las proximidades de…
El IES Siete Colinas ha acogido este jueves un evento de ajedrez de partidas simultáneas…
La empresa municipal Amgevicesa ha formalizado este jueves la firma oficial de su nuevo convenio…
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha detectado una serie de movimientos sísmicos en el transcurso…
El Gobierno de España ha diseñado un operativo de máxima seguridad para gestionar la llegada…