El Teatro Auditorio del Revellín se ha llenado de risas infantiles en la mañana de este domingo naivdeño. Los ‘culpables’ de ello han sido los protagonistas del espectáculo Tot Bé, que se ha estrenado en Ceuta bajo la atenta de mirada de muchas familias que no querían perderse esta función.
Ha comenzado de forma muy puntual, cuando los pequeños, acompañados por sus padres, ya se encontraban ubicados en sus asientos y miraban el escenario con esa ilusión que solo se destella en los ojos de los niños.
Y Tot Bé no les ha decepcionado con su sencillez y la destreza que mostraban. Con sus números, que tenían una peonza como elemento principal, han sorprendido a los niños y también les han sacado algunas risas, haciéndoles así vivir una mañana mágica de Navidad.
Inicio del espectáculo
Pasadas las doce del mediodía, los protagonistas de Tot Bé han salido al escenario vestidos con camisas sueltas de cuadros y pantalones con parches e incluso uno de ellos llevaba un sombrero de paja.
En cuanto al decorado, no faltaban materiales muy rudimentarios de campo como una carretilla, escaleras de madera, palos, cuerdas, una escoba, un motosierras e incluso una radio muy antigua.
Tampoco faltaba la paja, que la han esparcido por todo el escenario a lo largo de sus números; y lo más importante, las peonzas, que han sido el elemento clave de este espectáculo que ha dejado a niños y mayores con la boca abierta.
Saludo a los pequeños
Uno de los protagonistas de este espectáculo ha bajado al patio de batucas para saludar a los más pequeños, a quienes les ha ido dando la mano mientras se paseaba entre ellos con las escaleras a cuesta. Los niños no han dudado en acercarse a él y disfrutar este momento que estaban viviendo con tanta ilusión.
Así han comenzado este espectáculo de circo contemporáneo estrenado en 2024 que combina malabares, humor y artesanía, con la peonza como elemento central.
Y, con todos los materiales que tenían sobre el escenario, han ido haciendo diferentes números con la peonza, mostrando una gran habilitad haciéndola volar por los aires al soltarlas de las cuerdas que las hacían girar al inicio.
Por su parte, el público no paraba de aplaudir con cada uno de estos números, mostrando su sorpresa y admiración con lo que estaban mostrando sobre el escenario.
Ni una palabra durante la función
Por otro lado, cabe destacar que, a lo largo del espectáculo, sus protagonistas no han dicho nada más que dos palabras, Tot Bé, que el público se ha aprendido y les respondían con ellas cuando los llamaban.
Así, lejos de las grandes escenificaciones, la compañía Curolles ha logrado llenar el escenario con ingenio, humor y una cuidada artesanía, teniendo como protagonista absoluta a la peonza, un objeto tradicional convertido aquí en eje creativo que ha sorprendido a los niños de hoy y ha hecho viajar al pasado a sus padres.
Estrenado en 2024, Tot Bé es el resultado de un proceso de investigación iniciado durante los meses de confinamiento, cuando sus creadores decidieron profundizar en el juego, la experimentación y las posibilidades escénicas de las peonzas artesanales.
Ese trabajo íntimo y casi doméstico se percibe en cada escena, en los objetos fabricados por los propios artistas, en la precisión de los movimientos y en la complicidad constante que se genera sobre el escenario.
Con todo ello, el público presente en el Teatro del Revellín respondió con emoción y entusiasmo, mostrando su admiración en todo momento. Las risas, los silencios atentos y el aplauso final confirmaron la conexión lograda entre escena y patio de butacas.






