Opinión

Una terapia para la mente y para organismo

Parto del supuesto de que la meditación no es una práctica reservada a los religiosos, a los a los intelectuales, a los artistas o a los poetas sino una actividad simple que, practicada desde hace miles de años, es importante y, a veces, imprescindible para vivir humanamente. Es una terapia que beneficia a la mente y al organismo porque alivia el exceso de ocupaciones y de preocupaciones que acumulamos en la actualidad durante todo el día. Es un ejercicio que nos sirve para encontrarnos con nosotros mismos, para identificar, en el fondo de nuestras consciencias, esas vivencias que nos identifican, que definen nuestras peculiares maneras de pensar, de sentir y, por lo tanto, que configura nuestra personal forma de ser.

Aventuro mi conjetura de que la lectura de este libro sobre el silencio es especialmente oportuna en unos momentos en los que tropezamos con serias dificultades para cultivarlo, para aprovecharlo como fuente de vitalidad, de fantasía y de creatividad, para respirar hondo y para oxigenar nuestro espíritu: para reflexionar sobre nuestros cambios, para meditar pausadamente en el imparable correr de nuestros días y para contemplar, asombrarnos, el espectáculo de la naturaleza: para descifrar los mensajes imponentes del mar, del cielo o de la montaña, o para, simplemente, percibir la voz discreta de un rosa o el imperceptible crecimiento de una brizna de hierba.

Con un lenguaje transparente Chandra Livia Candiani, poeta y traductora de textos budistas, nos explica cómo la meditación y la poesía nos iluminan para que tomemos conciencia

La lectura de esta obra –breve, sencilla, clara y, sobre todo, bella- nos descubre cómo la meditación es un ejercicio indispensable para penetrar en nuestro interior con el fin de descubrir los significados de los objetos y los sentidos de nuestros comportamientos. Estos análisis parten del supuesto de que el silencio es una senda obligada para orientar nuestros pasos en el enmarañado entramado de senderos, a veces tortuosos, de nuestras vidas. Con un lenguaje transparente Chandra Livia Candiani, poeta y traductora de textos budistas, nos explica cómo la meditación y la poesía nos iluminan para que tomemos conciencia, para que descubramos cómo crecemos escuchando nuestro cuerpo y sintiendo nuestro espíritu.

Estas son las razones de mi valoración positiva de este libro que nos orienta y nos estimula para que callemos y para que nos escuchemos a nosotros mismos, para que llenemos nuestras vidas de vida. La poesía, efectivamente, “es una práctica de vida, no de supervivencia”, es una senda que nos orienta y nos estimula para que habitemos en espacios cada vez más vastos de nosotros mismos y del mundo, y la meditación nos descubre que “el cuerpo es nuestra carne habitada, sentida, percibida con atención, precisión y con profundísima intimidad”.

Entradas recientes

La Ciudad controlará el Foso para evitar nuevos incidentes tras el dragado

A la Ciudad ya no le va a pillar el toro del Foso y su…

26/05/2026

La Ciudad restaurará el histórico cañón del pecio L’Assuré

La Ciudad Autónoma de Ceuta pondrá en marcha este sábado 30 de mayo los trabajos…

26/05/2026

Los nervios de una mula del hachís que la delataron ante la Policía

La Policía Nacional ha detenido a una mujer en el puerto de Ceuta cuando quería…

26/05/2026

Trío de eclipses 2026-2028: un científico dará una conferencia sobre este fenómeno

El próximo miércoles 3 de junio, a las 19.00 horas, el Centro Cultural Estación de…

26/05/2026

Inspección Técnica de Vehículos: ITV cada 6 meses para la flota con más de 10 años

La seguridad vial en las carreteras de Ceuta es una prioridad para Tráfico. Recientemente, se…

26/05/2026

El Gobierno aumenta ayudas a los comercios de Hadú afectados por la obra

El Gobierno de Ceuta aspira a que los negocios afectados por la obra de Hadú…

26/05/2026