Ha vuelto a suceder. La familia del Vasco ha vuelto a ser objeto de los atentados de un grupo mafioso que se ha puesto como objetivo aniquilar a Mohamed Sel Lam y todo lo que tenga que ver con él: su familia, su patrimonio, sus propiedades... La tarde noche del pasado domingo le tocó el turno a su hermano Abdelmalik quien, ahora, a sus 35 años, se debate entre la vida y la muerte en la UCI del Hospital Universitario. Dos individuos fueron los encargados de marcarle, disparándole hasta en cinco ocasiones aunque sólo dos de las balas le alcanzaron. Una en la espalda y otra, la más grave,la que le afectó a la femoral provocándole una hemorragia que ha determinado su cuadro crítico.
La familia vive angustiosa el paso de las horas. Cada una significa un milagro en la vida de Abdelmalik, padre de tres hijos, que fue abordado cuando se encontraba en la tienda de ultramarinos que regenta en el Príncipe. ¿Cuál ha sido su delito? Ser hermano del Vasco.
Según vecinos del Príncipe fueron al menos dos pistoleros los que actuaron contra Abdelmalik. Al parecer acudieron en un ciclomotor a la tienda, disparándole cuando se encontraba en el interior. Sangrando y herido se le trasladaba en un vehículo particular al Hospital Universitario en donde los médicos luchaban, en una complicada operación, por salvarle la vida.
Habiba, su esposa, se aferraba ayer a la esperanza como fiel compañera para conseguir la recuperación de su esposo, Abdelmalik, intentando que ese ‘estado crítico’ que figura en el parte médico deje de serlo.
“Sólo pedimos a Dios que se salve”, reflexionaba ayer esperanzado Mohamed, el Vasco. “Esto es un ataque a toda mi familia, a todos los que me rodean, no van a parar, la Policía tiene que trabajar para erradicar esta mafia del Príncipe”, apostilla.
El Vasco, afectado en lo más profundo por ver cómo su patrimonio, su familia... todo lo que le rodea se va derrumbando sólo pide, de nuevo, que detengan a quienes están detrás de esta vendetta, de esta mafia organizada y dirigida por “el espíritu maligno” que es el único que “es capaz de ordenar todo esto”.
Vasco no tiene dudas. La banda de los soldados del infierno ha vuelto a actuar. Esta vez contra su hermano, pero atrás queda él mismo -con dos atentados-, sus coches -tres veces calcinados-, su negocio -dos veces quemada y saqueada-, su hermana -con la vivienda tiroteada- y su sobrina -también atacada y tiroteada cuando se dirigía a su vivienda- El Vasco ha tenido que marcharse del Príncipe, ha estado viviendo en Marruecos y ahora en la barriada O’Donnell, en donde también le han quemado su coche. “Qué más quieren, qué más pruebas quieren de lo que está pasando”, exclama. “Esto es un ataque claro a toda mi familia”, lamenta, esperando que la Policía Nacional, esta vez sí, consiga detener a quienes premeditan estos atentados. Vasco confirma que todos están relacionados entre sí, que son ordenados por la misma persona que busca hacer daño y que son respuesta a las denuncias interpuestas contra “la mafia que hay en el Príncipe”. Afirma además que le han destrozado la vida tanto a él como a su familia y con estas acciones persiguen desmoralizarle y que abandone sus principios, “o bien destrozarme físicamente y desgastarme económicamente”. El Vasco interpreta que el objetivo de sus agresores es que finalicen las denuncias contra la persona que él define como el supuesto autor intelectual. “No está acostumbrado a mi forma de actuar, sólo entiende la ley del silencio”, señala el titular de la denuncia.
El Vasco asegura que el presunto instigador de los ataques contra su persona y propiedades cuenta con una brigada de información que le siguen por donde va. “Si pudieran no dudarían en dispararme”, comenta; “pero he salido del territorio mafioso del Príncipe donde rige la ley de la mafia”. No obstante dice que los autores materiales “ya no son soldados del infierno, sino un ejército; pero para mí son más bien unos pobres diablos, porque quien me importa es su jefe supremo”, según sus palabras.
El denunciante lamenta que las investigaciones “se limiten a recabar pruebas sin resultados”. José Luis Torres, jefe superior de la Policía Nacional, indicó que todas las acciones de su Cuerpo se ponen en conocimiento de la autoridad judicial. “Mientras no se obtengan pruebas definitivas y concluyentes, no se puede detener a nadie”, subrayó en su día Torres.
Cinco disparos con un objetivo: matar
En el lugar de los hechos, en plena barriada del Príncipe, en la tienda de ultramarinos que regenta desde hace años Abdelmalik, se produjo el último de los atentados sufrido por la familia del Vasco. Un atentado con un único objetivo: matar. La Policía ha recogido, in situ, cinco casquillos, producto de los por lo menos cinco disparos que se efectuaron contra Abdelmalik. El más grave el que casi le desangra ya que afectó a la femoral. Fue tanta la sangre perdida que los médicos han tenido que hacer esfuerzos sobrehumanos para intentar conseguir recuperarlo. Ahora se debate entre la vida y la muerte en la UCI. Su familia, toda una piña, espera resultados. Están molestos, piden justicia, piden una intervención policial de inmediato para terminar con esta sangría. Detrás, no una, sino al menos diez denuncias puestas en el juzgado y en la Policía Nacional que reflejan las amenazas sufridas. Todas contra la misma estructura mafiosa, la de los soldados del infierno, constituida en la auténtica mafia en el Príncipe.
La trama del Vasco, cronología de una ristra de atentados
22 de abril de 2009.- Un individuo vierte un líquido inflamable en la puerta de la carnicería del Vasco que quema parte de su negocio. Un día antes, colocan en la puerta un contenedor en llamas.
16 de mayo de 2009.- Un encapuchado efectúa varios disparos contra el Vasco cuando aparcaba su coche. Presenta dos orificios de entrada en cada una de sus piernas y es dado de alta al no revestir gravedad. Esa misma noche un desconocido efectúa hasta seis disparos contra Abdelkader A.A., hermano pequeño de ‘Tafa Sodia’, que en ese momento se encontraba en su vivienda. Acusa a Mohamed Larbi A.L., sobrino del Vasco, como presunto autor de los disparos en respuesta a los balazos que recibe su tío.
10 de julio de 2009.- Un individuo que ocultaba su rostro con una bufanda del FC Barcelona acribilla a tiros al Vasco en el BMW de un conocido. Finalmente, Mohamed Hamed Sel Lam se recupera de los 12 balazos en las piernas.
28 de julio de 2009.- Nuevo atentado contra el patrimonio del Vasco, según sus familiares, para que retire las denuncia por los hechos anteriores.
1 de diciembre de 2009.- Disparan contra la vivienda de la hermana y sobrinas del Vasco.
13 de febrero de 2010.- La sobrina del Vasco recibe un disparo en el brazo cuando volvía a casa, poco después vuelven a quemar su carnicería ‘Sukayna’.
12 de junio de 2010.- Queman el vehículo particular del Vasco que tenía aparcado en la barriada de O’Donnell. El Vasco denuncia que tras pasar su domicilio a esta barriada los soldados del infierno han detectado dónde reside ahora y están extendiendo sus ataques contra su persona.
25 de julio de 2010.- Tirotean a bocajarro al hermano del Vasco cuando se encontraba en el interior de la tienda de ultramarinos familiar.