Marruecos lleva toda una vida manteniendo la misma postura sobre Ceuta y Melilla. A nadie sorprende su discurso basado en la reivindicación de las hermanas, un discurso permanente en el tiempo, constante y con subidas y bajadas de tono dependiendo el momento. Lo que sí sorprende es el nivel político que tenemos en este país, tan presto a sacar a pasear el ‘complejo bandera’ que también escenifican algunas formaciones políticas. En tiempos convulsos, en tiempos de crisis económica, sanitaria, de valores... que son precisamente los que vivimos, los ‘líderes’ de la patria se hacen fuertes. O mejor dicho los ‘falsos líderes’ de la patria, porque son los que primero se adueñan de la misma y luego vomitan sus discursos para erigirse en los defensores de la marca España, de Ceuta, de Melilla y de todos nosotros cual esperpénticos oradores. Nos hablan de estrategia marroquí, vinculan una parte de una entrevista que nada nuevo aporta con otras problemáticas mayores, crean conflictos diplomáticos y, por supuesto, buscan a sus opinadores para remover las ya de por sí aguas revueltas convirtiendo todo esto en una historia de españoles a punto de ser devorados y salvapatrias venidos al mundo del oportunismo para sacarnos del abismo.
Que no les tomen por tontos, que no venga nadie a salvarnos para esto, que no se peguen codazos por ver quién sale más en los medios de comunicación y quién defiende más a Ceuta y Melilla. Que no les confundan, que no les vendan motos de segunda mano, que es algo muy fácil en un momento de desastre absoluto como el que estamos viviendo en el que se busca hacer saltar la chispa para convertir lo que siempre ha dicho Marruecos (por cierto, nunca ha logrado) en una cuestión de Estado. ¿Para qué?, ¿acaso buscan el aplauso generalizado de unas poblaciones que se sentirán más seguras, más protegidas, menos discriminadas que el resto de españoles porque nos hayan salido cuatro cantamañanas a erigirse en los héroes del momento?
Marruecos no ha hecho nada más que lo de siempre, ofrecer el mismo discurso que nunca ha cambiado. Mientras el Gobierno de España ha mostrado el gesto diplomático que consideraba, el ambiente político se nos ha llenado de los más firmes defensores de Ceuta y Melilla, de los partidos que se rasgan las vestiduras por todos nosotros escenificando una batalla a muerte por la defensa.
No, que no les engañen, que nada ha cambiado, que todo sigue igual que empezó y que nosotros continuaremos estando en este lado del Estrecho pidiendo simplemente que se nos trate como al resto de españoles y no como al apéndice con complejo de costar caro que es como se nos conceptúa desde los madriles. No hace falta que nadie nos salve, ni que se peleen porque ver quién es más español. Solo es necesario que Ceuta y Melilla dejen de ser la Cenicienta de la que solo se acuerdan para sacar el ‘complejo bandera’ a pasear para, pasada la moda, dejar que todo vuelva a ser igual. De esa falsa querencia, aquí abajo, nosotros, ni ceutíes ni melillenses vivimos.
Agentes de la Guardia Civil han recuperado este domingo en aguas de Ceuta el cadáver…
La seguridad en los productos que llegan a nuestra mesa en Ceuta es una prioridad…
Hay momentos en los que las cifras, por su magnitud, corren el riesgo de ocultar…
Los llamamientos a intentar una nueva entrada masiva en Ceuta y Melilla el próximo día…
La Ciudad Autónoma de Ceuta, a través de su Consejería de Presidencia y Gobernación, ha…
En pleno blindaje fronterizo, un inmigrante subsahariano llegó a pisar Ceuta cruzando desde la zona…