La vida da muchas vueltas. Demasiadas. Hay quien dice que uno debe tomarse su tiempo y esperar que se encargue de poner las piezas en su sitio. Lo que pasa es que no siempre sucede. En demasiadas ocasiones ni el tiempo ayuda a hacer justicia, menos en un mundo plagado de intereses en donde ya ni siquiera puedes fiarte de quienes juraron entregarte su fidelidad. En los momentos críticos de la vida es cuando uno debe tener a los suyos cerca. En las situaciones en las que el destino se empeña en torcer tu tranquilidad y te hace pasar por un mal momento es cuando se ve quiénes son los que darían no solo la cara por ti (eso es relativamente fácil) sino que serían capaces de perder parte de lo suyo por estar a tu lado.
A mí me pasó. Hubo un momento en mi vida clave en donde tuve la suerte de verme apoyada por tres personas: mi marido, mi nenaza y mi mejor y amado amigo. Los mafiosos no son solo los que sacan la pistola, los hay de traje y chaqueta que se apoyan en miserables para mentir y dominar el mundo. Pero a veces hay chinas en el camino que se lo impiden. Aquel mafioso de traje y chaqueta que quiso hundir a gente buena todavía tiene que pagar varias deudas más ante la justicia, las veremos. Algunos no tuvimos miedo en ponerle firme, en mi caso lo hice apoyada por esas personas importantes en mi vida.
Ayer le tocó declarar a Pepe Torrado, expresidente del Puerto. Se sentó en el banquillo por el famoso ‘caso Mahersa’. Respeto muchísimo a los jueces, tanto que no seré yo quien me ponga a hablar sobre unas y otras consideraciones en este preciso momento. Pero sí creo que se debe hablar y claro del ambiente que rodeaba al exmandatario del Puerto de Ceuta. Es una impresión mía, quizá equivocada porque solo él sabe su sentir al verse declarando ante un tribunal. Yo eché en falta a mucha gente. Personas que podían haber pasado unas horas para asistir como público a una vista que era abierta. Personas que podían simplemente haber estado ahí. Personas que convivieron en aquella época de las pancartas colgadas en el puerto deportivo y de las quejas diarias en los medios de comunicación. Pero no había nadie. Quizá a alguno/a le encajaba mal en la agenda pasarse por ahí. Quién sabe. Con Pepe estaban solo los suyos pero faltaban los que tenían la obligación moral de visualizar un gesto y que tuvieron más de ocho horas de juicio para hacerlo.
Hay gestos imborrables.
Mohamed, Samba, Daouda... Los nombres fueron pronunciándose uno tras otro hasta completar una lista de…
Las fuerzas de seguridad marroquíes han asestado un nuevo golpe al narcotráfico en el norte…
Los vecinos de Miramar Bajo, en Ceuta, han alzado la voz para denunciar una situación…
Han usado el mismo método. Meter hachís en las ruedas de los coches para de…
Quiero agradecer a la Ciudad por haber cumplido los plazos que me habían comunicado tras…
Mientras el Imperio-AD Ceuta FS continúa perfilando su plantilla de cara al inicio de una…