Llevamos años atendiendo a la población de menores marroquíes, los llamados MENA, y asumiendo la parte que de la inmigración infantil nos toca por nuestra mera situación geográfica. La estancia de estos menores en Ceuta ha pasado por momentos de mayor o menor presión, de los que se ha salido poniendo encima de la mesa dos claves: prudencia y responsabilidad. Ayer, muy al contrario, alguien las olvidó y convirtió el asunto de los MENA en objeto de crítica alocada. Cuesta creer que fuera un sindicato, pero es así. UGT salió a la palestra mediática con una rueda de prensa en la que mezcló todo: las pedradas a los Bomberos y la situación del albergue de Hadú. Al final, el producto que nos ofreció fue una alocada ristra de calificativos graves que hoy bien merecerían una reflexión e incluso una aclaración por parte del sindicato. Sería lo mínimo.
Para denunciar la situación en que se encuentra la plantilla, para solicitar mejoras de cualquier ámbito, no es necesario cruzar la delicada línea que separa la difusión de un miedo gratuito de la responsabilidad. UGT ayer lo hizo. Y lo hizo de una forma irresponsable, se mire por donde se mire. No hay excusa a la criminalización que se ha producido sobre el colectivo de MENA, a las consecuencias de sus manifestaciones capaces de cargarse de un plumazo la labor de años y años que se ha hecho con los menores marroquíes desde múltiples ámbitos: el del equipo del Área de Menores, el de la propia Fiscalía, el de entidades de peso como el propio Defensor del Pueblo, el de oenegés e incluso el de entes sindicales.
Se ha luchado mucho, muchísimo, para que esta ciudad terminara normalizando la percepción que se tiene sobre los MENA. Han sido años de lucha para escolarizarlos, para integrarlos, para atenderlos cumpliendo únicamente con la ley, porque atender a los MENA es sencillamente eso... acatar la legalidad. Con frases vertidas en la rueda de prensa de UGT que me niego a reproducir (ya las tienen en la página 9) se ha hecho un flaco favor ya no solo al esqueleto democrático y legal en el que nos basamos en cuanto al respeto a los menores, sino, más grave aún, al propio colectivo de educadores a los que el sindicato pretende defender. Me cuesta creer que ellos avalen este tipo de defensa, me cuesta creer que se sientan apoyados por un sindicalista que habla de batallones de asalto o de que algún día van a matar a cualquiera... o de violaciones y demás... mientras presenta un mechón de pelo de una educadora que le cortó un menor. ¿Qué intereses se defienden así?
La vía del diálogo es la que debería haberse seguido, pero se ha optado por el titular, por la presencia en escena más radical, sin tener en cuenta las consecuencias que de todo esto pueden derivarse. Así no.
El futbolista marroquí Achraf Hakimi, de 27 años y acusado de violación en Francia, ha…
El Club Natación Caballa de Ceuta empieza a observar en el horizonte su próxima temporada,…
La Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA) de UGT Ceuta ha expresado su rechazo…
La organización sindical Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM) ha lamentado con "enorme preocupación a una…
La experiencia desarrollada en Ceuta en materia de comunidades energéticas ha sido presentada como un…
Hay intervenciones que llegan sin aviso y que duran apenas unos segundos, pero que pueden…