Soy una compañera de mi gran equipo Cruz Roja, escribo unas palabras como defensora de los MENA, en este caso sobre el Pabellón Santa Amelia.
Estos menores extranjeros no acompañados por sus familiares, como parte de un colectivo vulnerable, han aumentado en los últimos 10 años, convirtiéndose en la actualidad en una grave preocupación para las instituciones sociales y para la Administración, que tiene la obligación legal de protegerles y buscar la mejor solución para ellos, a la vez que evitar la vulneración de sus derechos y prevenir los riesgos de una migración precoz y peligrosa.
En este caso, quería comentar que a pesar de todo lo que dicen de ellos son niños humildes, que solo buscan buenos estudios, trabajo y un buen lugar para poder crecer. También hay que ver el lado bueno de ‘Santa Amelia’, las buenas acciones que realizan, campeonatos de fútbol, clases de aprendizaje de la Lengua Española y muchísimas actividades más.
Muchos de ellos huyen de su familia por no tener que comer día a día y buscan un buen futuro.
A ojo de muchos son vándalos que se meten todo lo que encuentran por delante pero aquí estoy yo para recordar que son HUMANOS como todos nosotros con sentimientos. Sí así es, ellos sienten y padecen también, así que dejemos las diferencias a un lado independientemente del extremo político del que seamos.
Todos somos personas que convivimos en un mismo planeta y creo que lo mínimo sería ayudarnos unos a otros en lo que podamos ya que nos consideramos la ciudad más solidaria #Noescuestionderazas.
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