Opinión

Quinta etapa. Sarria-Melide

Me levanto pronto, preveo una etapa dura, es la más larga. Desayuno en el mismo albergue y realizo los preparativos de siempre antes de empezar a pedalear. Sarria, a 101 km. de Santiago, es el punto de partida de muchos peregrinos, ya que la distancia mínima para conseguir andando la Compostela son 100km., y esto se nota en la cantidad de gente que me estoy encontrando. Subo unas buenas rampas hasta un mirador con un crucero donde se puede ver una bella panorámica de esta localidad, después realizo una bajada y cruzo un puente de origen medieval que atraviesa el rio Celeiro. Más tarde paso unas vías de tren y cojo un sendero con un repecho muy duro que me obliga a bajarme, el camino discurre por un robledal precioso.

Tras pasar Peruscallo empiezo a cruzar una zona de arroyos, en los que en varios me tengo que bajar para pasar por unas pasarelas. Después paso por Lavandeira y aparece el mojón de los 100 km. a Santiago, es uno de los más emblemáticos del camino. Comienza la cuenta atrás. Llego a Ferreiros y paro en un albergue para comprar agua, descansar un poco, y en lo que estoy sentado aparecen unos 20 ciclistas, les saludo y no recibo respuesta. Estos no son peregrinos. Les oigo decir que desde ese momento hasta Portomarín es todo en carretera y cuesta abajo. Me pongo en marcha sin despedirme y me lanzo en la bajada cuando al cabo de un rato, un coche que viene en sentido contrario empieza a darme las luces para que pare, paro y me pregunta a donde voy, “pues a Portomarín”, “vas mal”, y me indica que me he salido del camino, (ya decía yo que iba muy solo), le doy las gracias, media vuelta y a subir, total, qué más da una cuesta más. Retomo el camino y continuo por los arroyos, el camino es precioso y llego a la carretera que me lleva hasta el puente de Portomarín.

El puente, de más de 350 metros, sobre el rio Miño, desemboca en una rotonda con una escalera sobre los arcos del viejo puente medieval que accede a la localidad. Al llegar, me encuentro a los 20 ciclistas con dos furgonetas de apoyo, son de un club catalán. Saludo a dos bicigrinos que están en la escalera descansando, rodeo y empiezo una gran subida por carretera. Después de 4 km. de ascenso empiezo a dudar si voy bien, estoy solo. Veo a una chica en sentido contrario que está realizando la bajada con su bici y alforjas, le hago señales y le pregunto si voy bien, me contesta que fenomenal, que ella va de regreso de Santiago (Con un par de…narices). Me quedé con las ganas de saber a dónde iba. Ya veo otros ciclistas que llevan el mismo camino y peregrinos caminando paralelo a la carretera.

Entradas recientes

Javier Beneroso, treinta años bajo las trabajaderas: "Este es el 5 de agosto más importante"

Si nos remontamos al verano de 1998, seguramente las Fiestas Patronales de Ceuta no se…

05/08/2026

La Corte de Infantes, la cantera que garantiza el futuro de la Hermandad de la Patrona de Ceuta

La antigua tradición de la Corte de los Infantes de Ceuta se empieza a preparar…

05/08/2026

Cuando la fe se convierte en música: así nació 'Señora', la salve dedicada a la Virgen de África

La cuenta atrás para el 5 de agosto ya se siente en cada rincón de Ceuta. Ese…

05/08/2026

Los ceutíes esperan con ilusión la procesión de la Patrona

La patrona de Ceuta, Santa María de África, saldrá en procesión este tarde a las…

05/08/2026

La valla que no se olvida: subsaharianos buscan el pase a Ceuta aprovechando la crisis

Mientras todas las atenciones en materia de seguridad se focalizan en el espigón del Tarajal,…

05/08/2026

Por qué debemos seguir leyendo los libros clásicos

Para qué sirven hoy las obras de los clásicos antiguos? A esta pregunta que, quizás,…

05/08/2026