El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta ha dejado visto para sentencia un juicio en el que se acusa a un padre de un delito contra la salud pública, tras ser interceptada su hija menor de edad portando droga.
Durante la fase de Instrucción, la hija, de 14 años, declaró que llevaba la sustancia porque su padre le había ofrecido comprarle un iPhone si realizaba el pase de droga.
La adolescente fue localizada con cerca de tres kilos de hachís, repartidos en 61 piezas que portaba adosadas al cuerpo.
Los hechos ocurrieron el pasado mes de julio, cuando agentes de la Guardia Civil interceptaron a una madre acompañada de dos menores. Fue en ese control donde se descubrió que la menor de 14 años llevaba la droga, sin que el padre se encontrara presente en ese momento.
Declaraciones de la Guardia Civil
Uno de los agentes que testificó explicó que la menor fue interceptada durante el control junto a su madre, y que fue entonces cuando se detectó que llevaba la sustancia estupefaciente.
Otro guardia civil relató que la actitud de la menor llamó su atención, ya que la madre empujó a la niña y esta se quedó muy rígida, lo que motivó que se le realizara un cacheo. Según indicó, en ningún momento la menor hizo referencia a su padre, que no se encontraba en el lugar.
Un tercer agente coincidió con sus compañeros al señalar que la menor no manifestó en ningún momento la procedencia de la droga durante la intervención policial.
Versiones del acusado
El acusado declaró en la vista que cuando detuvieron a su mujer y a su hija acudió al juzgado y dijo que la droga era suya con la intención de evitar que ambas ingresaran en prisión. Aseguró que la sustancia no era de su propiedad y que no se encontraba bien ese día.
Ante las contradicciones entre su declaración actual y la realizada en fase de Instrucción, el fiscal solicitó la reproducción de esta última. En ella, el acusado admitía haber cometido un error al enviar a su hija con la droga adosada al cuerpo y afirmaba que la sustancia era suya.
También señaló que fue él mismo quien colocó el hachís a la menor para que lo cruzara en el barco con destino a Algeciras, explicando que lo hizo porque su mujer necesitaba una ayuda y que tranquilizó a su hija asegurándole que no le pasaría nada, prometiéndole comprarle un iPhone.
Sin embargo, este martes el acusado sostuvo que todo aquello era mentira y que asumió la responsabilidad para salvar a su mujer y a su hija, afirmando que fue por consejo de su abogado.
Intervención de la menor y conclusiones
El fiscal solicitó que la declaración de la menor se realizara de forma preconstituida, aunque finalmente se acordó que declarara de manera presencial en la vista. La sesión tuvo que suspenderse durante unos minutos debido a que la menor se encontraba en su instituto.
En su declaración, la menor manifestó que fue detenida por llevar hachís y afirmó que la droga se la dio un amigo. También explicó que cambió su versión en Instrucción porque su anterior abogado le aconsejó que culpara a su padre para evitar ir a prisión.
Tras la práctica de la prueba, el fiscal solicitó una sentencia condenatoria y pidió para el acusado una pena de cuatro años y cinco meses de prisión.
El representante del Ministerio Fiscal señaló que el cambio de versiones ofrecida este martes es una “estrategia procesal” para beneficiar al reo.
Por eso, el fiscal solicitó que se dedujera testimonio sobra la testigo.
La Defensa interesó la absolución de su representado, ya que a su juicio quedó demostrado que no tenía nada que ver con la sustancia estupefacientes. Además, hizo lectura de una sentencia del juzgado de menores donde demuestra que la menor era la que cometió ese delito, no su padre.
El juicio ha quedado visto para sentencia.







Ojalá! Le caiga al adulto responsable, todo el peso de la Ley! Pobre adolescente, lo que ha tenido que vivir!