Segunda victoria consecutiva del Córdoba CF de División de Honor Juvenil, hecho que propicia que el cuadro de Diego Delgado abandone progresivamente los puestos peligrosos de la tabla clasificatoria.
En la jornada festiva del día de la Inmaculada, los blanquiverdes se deshicieron de un correoso Goyu Ryu que, pese a lo abultado del marcador, vendió cara su derrota, sobre todo en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Una gran segunda mitad, donde los cordobesistas anotaron sus cinco tantos, terminó por derrumbar el fortín ceutí, el cual se desmoronó conforme avanzaba la gélida tarde.
Los primeros 15 minutos de partido presagiaban un encuentro plácido para los califales. Cani, Mikel y Pablo pudieron inaugurar el marcador, si bien la pólvora parecía estar mojada.
Con ello, la ocasión más clara tuvo color visitanteEstoico, tras jugada individual, estrelló el cuero en el larguero y el posterior rechace fue desaprovechado por Pane, excesivamente lento en sus movimientos.
Simplemente era un avisó de lo que ocurrió cinco minutos más tarde, concretamente en el 25 de juego cuando Márquez adelantaba al Goyu Ryu tras aprovechar un despiste defensivo de los blanquiverdes a la hora de defender una falta lateral botada por Aaron.
Fernando, tras jugada personal, pudo empatar la contienda poco después, pero se volvió a comprobar que el primer acto no era el mejor aliado de los cordobesistas. Incluso, el panorama pudo tornarse más gris si Pane, en el 42 de envite, hubiera estado más fino en el lanzamiento de una pena máxima cometida por Sancho que Mario, con una gran estirada, evitó males mayores llegándose al descanso llegó con una mínima derrota blanquiverde.
Tras la reanudación, la efectividad califal fue máxima, aspecto que pudo palparse en el tanto del empate, obra de Moreno en el dos del segundo acto. El gol dio alas a los de Delgado, que pudieron voltear el luminoso si Josemi no hubiera desviado con la punta de sus dedos un perfecto testarazo de Curro.
Sin embargo, el meta visitante nada pudo hacer ante otro portentoso cabezazo, esta vez obra del recién incorporado Rafa Gálvez. En apenas 15 minutos, los hombres de Diego Delgado habían dado la vuelta al marcador.
A partir del segundo tanto todo fue coser y cantar. El Goyu Ryu se desfondó físicamente, pasando a ser una caricatura del equipo que al menos llevaba peligro a la contra en el primer tiempo. Las ocasiones blanquiverdes se sucedían, aunque los tantos se hicieron esperar, concretamente a la recta final de partido.
Curro, tras un saque de esquina,José Mari, con un potente disparo desde el interior del área y Polonio, tras culminar una contra, cerraron en cuatro minutos un choque que se le puso a favor a los gimnastas en el primer tiempo pero que en el segundo lo pagó en exceso porque tampoco mereció una derrota tan abultada.