Construido como un particular oasis sobre un vertedero, la Ciudad vio el cielo abierto con la puesta en marcha del parque de Santa Catalina. Iba a tener zona de juegos, senderos, merendero y también plantas y palmeras. Lo segundo fracasó porque las cosas se idearon con todo menos la cabeza, las inversiones fueron un fracaso. Lo primero, en cambio, se dejó morir por una falta de cuidado de la administración.
Los aparatos de gimnasia se quitaron oxidados porque nadie reparó en un mínimo mantenimiento. Los distintos caminos no se adecentaron y dejaron de tener utilidad. La iluminación también se descuidó.
Esos fallos son fruto de la inacción política, nada tienen que ver los temporales, los vientos y demás excusas válidas para la muerte de las plantas pero no para la dejación en las infraestructuras.
Puede que las continuas condenas por caídas no hayan tenido enmienda. Las arcas municipales deben ser golosas para dispendios de este tipo. En este punto de Ceuta el riesgo a accidentes graves es evidente como la permisividad de la propia administración.
Hacer un parque frente a un cementerio nunca fue la mejor de las opciones pero había que sortear la soberana multa de Europa. Hoy esa idea supone una burla y un desprecio hacia el ciudadano.
La Agrupación Deportiva Ceuta ya se prepara para una nueva temporada en Segunda División, con…
Los deportistas del Club Tridingo han completado un intenso fin de semana de competiciones en…
Llegan de todos los puntos de Marruecos para asentarse en Castillejos, que se está convirtiendo…
El Consejo de Ministros aprobará este martes un anteproyecto de ley que impedirá represalias contra…
Mi agradecimiento a un técnico de ambulancia del 061. Siendo una persona joven, en él…
Ya sí que sí ha comenzado la cuenta atrás para la Feria de Ceuta. Este…