• Contacto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
martes 3 de noviembre de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Ceuta
Sin resultados
Ver todos los resultados

Fukurokuju

Por Ana Isabel Espinosa
20/12/2015 - 07:41
Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Fukurokuju
No es importante el veinte sino el resto de nuestra vida. Pero nos empeñamos en la singularidad de los días sin ver lo profundo del bosque.
La gente debate por lo que sea, se pelea o no, dejándose llevar por la corriente, las ganas o el cuento chino. Como Fukurokuju, que nació de las tres estrellas diosas chinas. Es curioso porque se muere por la religión y está patentada. Es más, si como en los concursos literarios exigieran una clausula para cualquier religión que pusiera original e inédita, no habría ninguna, porque todas derivan de alguna otra. En el caso de Fukurokuju de los chinos, siendo a su vez precursor de las matrioskas rusas, esas muñequitas tan graciosas embutidas en sí mismas, que a mí me recuerdan tanto a la política.
Como les decía no es importante el veinte sino el ancho del bosque, los impuestos que nos lluevan, el IVA que nos piafe o el recargo del IBI que se nos suba a la chepa, junto con los recibos de la luz, la carga de las hipotecas, el alquiler del piso y los recibos del supermercado.
Mientras las tarjetas de crédito sigan funcionando tendremos vida futura y los zombis no poblaran la tierra. Las encuestas se equivocan, no ganará nadie, porque perderemos todos que nunca nos hacen política a la carta y aún así votaremos, resignados como somos de andar para delante.
No es importante el veinte sino mirar al futuro, pedir deseos para el nuevo año y pensar en las fiestas , como poco un método para hacer calderilla, que los negocios aguantan con fixo y hay que hacer caja. Se ve movimiento en las calles, la gente se rasca los bolsillos y hay esperanza, esa precaria amiga que no se siente demasiado a gusto, sentándose a nuestra mesa.
La gente de pie de calle, mi favorita, sonríe hasta sin ganas, y se comban los riñones trabajando, que no hay como pasar los días tejiendo ilusiones para luego llegar a casa y tirar los zapatos por el aire. En estas fechas, para algunos inaguantables, nos afanamos más que nunca,para recibir en casa, para cumplir los contratos, para que a nadie le falte nada, aunque nos ahoguemos en hiel y nos dé un pélpito.                                                                                           
Los supermercados están adornados por el consumismo, pero es falacia, porque consumimos siempre como compramos pañuelos de papel aunque no tengamos moquilla. Nos hemos acostumbrado a pastar y seguiremos pastando en mares profundos de sal y verdín, con cuentas enrojecidas y miradas vacías.
Es un día nada más, pero se toma futuro, aspira a futuro y nos darán cuatro veces seguidas las campanadas quejándonos o debatiendo, penando o clamando, por lo que hicimos una mañana temprano cuando nos levantamos y tomamos un café y brindamos al sol una papeleta. Luego al día siguiente, volaremos sobre nuestros zapatos, porque somos sufridores a las distancias cortas y para nosotros solo existe el día presente y las horas seguidas y los cuartos y los minutos y responder y trabajar en lo que nos dejen.
No es importante un fecha sino el resto de nuestra vida, las bocanadas de aire, el sol que nos guarde, la gente a la que amamos, el calor de nuestros hijos, esas pequeñas manos que nos caben en un puño, que se abren y encorsetan, que se entremezclan en nuestros pasos, futuro cabalgador e inquieto que no contó con nosotros para hacerse un plannig. Fukurokuju de cabeza universal, de geriátrica naturaleza, si vivimos lo suficiente para encadenar a un ciervo negro, en dos mil años, todos tiesos y no nos importará nada, porque nada seremos. Tampoco ellos que se empolvan las espaldas con las tapias pegamentosas. Tampoco ellos.

Contenido relacionado

Expulsado a Marruecos tras golpear a un menor para robarle

Expulsado a Marruecos tras golpear a un menor para robarle

hace 5 minutos
Apuñalado un menor inmigrante de 17 años en el glúteo durante una reyerta en Hadú

Apuñalado un menor inmigrante de 17 años en el glúteo durante una reyerta en Hadú

hace 8 horas
'Ceuta en común': una mesa redonda para tratar la salud mental

'Ceuta en común': una mesa redonda para tratar la salud mental

hace 10 horas
CB Fénix-Asociación Unicaja: un partido en el Molina por la solidaridad

CB Fénix-Asociación Unicaja: un partido en el Molina por la solidaridad

hace 10 horas
El colegio Abi Al Hassan Acharri denuncia “coacciones” de Luna Blanca y exige que deje las instalaciones

El colegio Abi Al Hassan Acharri denuncia “coacciones” de Luna Blanca y exige que deje las instalaciones

hace 11 horas
Esta es la multa por llevar una bombona de butano en el coche sin cumplir la normativa

Esta es la multa por llevar una bombona de butano en el coche sin cumplir la normativa

hace 11 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Medioambiente
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta

Grupo Faro © 2026