• Contacto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
viernes 6 de noviembre de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Ceuta
Sin resultados
Ver todos los resultados

Ahora no sería posible

Por Francisco Olivencia
17/06/2012 - 09:49
Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Corrían los años 40 del pasado siglo, cuando un ceutí de pura cepa, mi tío Francisco Ruíz Sánchez, a la sazón Capitán de Infantería, destinado tras finalizar la contienda civil en Alcoy llegó a identificarse con las gentes y las tradiciones de aquella ciudad alicantina, hasta el punto de ser admitido como socio y participar en los desfiles al frente de una de las “filaes” –la de los “Guzmanes”- que salen en las renombradas fiestas de “Moros y Cristianos” (así se denominan, qué le vamos a hacer). Además, tuvo tiempo de enamorarse de una bella alcoyana, María Teresa, con la que casó, una vez vuelto a la vida civil, para residir en Ceuta.
Allá por 1944, mi tío Paco fue nombrado Alcalde de nuestra ciudad. Prueba del afecto que se le tenía en Alcoy es el hecho de que fuese designado, por acuerdo de todos los “festeros”, para desempeñar uno de los dos papeles más relevantes en la celebración de la citada fiesta, nada menos que el de “Capitán de Cristianos”. No puedo precisar el año, pero sí estoy en condiciones de afirmar que fue mientras era Alcalde de Ceuta. El cartel que acompaña a esta colaboración corresponde a 1949, y en él se destaca la bizarra estampa ecuestre del “Capitán de Cristianos”.
El acontecimiento se resaltó en la prensa local. A nadie se le pudo pasar por la cabeza, en aquellos tiempos, la eventualidad de que el hecho de que un Alcalde ceutí personalizara al jefe de los cristianos en la famosa fiesta alcoyana pudiera ser motivo de queja para ningún residente en Ceuta. Estoy convencido de que los integrantes de la reducida minoría de musulmanes que entonces formaba parte de la población de nuestra ciudad admitieron como natural que el Alcalde hiciera de Capitán cristiano. Era algo lógico, sobre lo que no resultaba concebible la menor objeción.
Han pasado algo más de sesenta años. Poco tiempo desde una perspectiva histórica, pero no es difícil  imaginar la que algunos organizarían ahora si a Juan Vivas lo designaran los alcoyanos “Capitán de Cristianos”. Algo que obviamente no va a suceder; pero si a meros efectos dialécticos nos planteamos tal supuesto, las protestas y el rasgar de vestiduras serían tremebundas. “Un insulto a los ceutíes”, insistirían en  clamar. Basta con recordar la inquina que ciertas personas le profesan a la conmemoración de lo que debería denominarse el “Sexto Centenario de la Reconquista de Ceuta” llevada a cabo en 1415 por un monarca peninsular, el de Portugal, pero que ahora, en un inútil intento de apaciguamiento, ostenta el timorato nombre de “Ceuta, Crisol de Culturas”. Es más, se habla eufemísticamente de “la llegada de los portugueses”, como si D. Juan I hubiera venido con su séquito en el transbordador y en la estación marítima lo estuviese esperando aquel reyezuelo local llamado Zala Ben Zala, para, tras darse ambos un entrañable abrazo, acordar la conformación en Ceuta de un armónico crisol de culturas a partir de aquel instante. No fue precisamente así. Ni por asomo. Fue una batalla, una conquista por las armas, una más de las que en el medievo acaecieron entre unos y otros. Una conquista de la que devinieron las más heroicas páginas que sin la menor duda registra la historia del mundo respecto de la invicta y multisecular defensa de un territorio. Una conquista, además, que supuso nada menos que el inicio de la Edad Moderna.
No soy quién para repartir patentes de “caballismo”, pero pienso que aquellos que no se enorgullezcan de nuestro pasado portugués nunca serán auténticos caballas, aunque se califiquen de tales. Porque ser caballa es algo más que haber nacido o residir en Ceuta, es un sentimiento inquebrantable de amor por esta tierra, una manera especial de ver la vida, derivada de nuestra singularidad geográfica, un aprecio por la herencia que, desde hace seis siglos, nos fueron dejando los forjadores del alma de esta ciudad y, además, una decidida voluntad de defender, con base en un instinto de conservación común, sus esencias, valores y tradiciones.                                               
Hace unos días pude conocer, a través de la prensa, la petición .efectuada desde el denominado “principal grupo de la oposición” a fin de que sea disuelta la Fundación “Crisol de Culturas”, porque, según dicen, está creada para enchufar amigos y para conmemorar un hecho bélico, sangriento, una masacre. No les basta con esa cursilería del pomposo nombre impuesto, ni con que se hable de “llegada”  para eludir lo de “conquista”. No. Lo que pretenden es fulminar de una vez el noble propósito de recordar, aunque ello se haya planteado con cautelas y casi de puntillas, un hito que marcó de modo positivo e indeleble la historia de Ceuta.
Pues tratando sobre masacres, basta con leer el interesante libro “Ceuta, llave principal del Estrecho”, del estudioso investigador y periodista Manuel Tello Amondareyn (Madrid, Imprenta de Fontanet, 1897, páginas 68 y 69, y también, en una edición más moderna, Alfaguara, 1994, con acertadas aportaciones del Cronista de la ciudad, José Luis Gómez Barceló), cuando, al relatar lo pactado entre el Conde D. Julián y el caudillo musulmán Muza para llevar a cabo la entrega de Ceuta, facilitando así el cruce del Estrecho a los invasores, contiene la siguiente frase textual: “De acuerdo unos y otros, Ceuta quedó en poder de los árabes al mando de Muza Ben-Naser, y su primer hecho ‘heroico’ fue pasar a cuchillo a sus habitantes, saquear sus riquezas, destruir sus templos y edificios…”. Ignoro en qué fuentes bebió Tello Amondareyn para hacer tan rotunda afirmación, pero, siendo como era persona concienzuda que por sus méritos llegó a pertenecer  a una Real Academia, de la que publicó los Anales de 1882, cabe deducir que no se la inventó.
En todas partes cuecen habas, e incluso en algunas, con traición sobre traición, las cuecen más que en otras.

Contenido relacionado

AFE pide al Juez de Competición que suspenda la jornada de La Liga Hypermotion

AFE pide al Juez de Competición que suspenda la jornada de La Liga Hypermotion

hace 17 minutos
Publicadas las 8 convocatorias oficiales del CAP 2027 en Ceuta: fechas, requisitos y tasas

Publicadas las 8 convocatorias oficiales del CAP 2027 en Ceuta: fechas, requisitos y tasas

hace 51 minutos
Publicada la lista definitiva de aprobados para 11 plazas de Bombero en Ceuta

Publicada la lista definitiva de aprobados para 11 plazas de Bombero en Ceuta

hace 1 hora
Pedro López: "Por respeto hacia la familia de Jesús y al Tenerife esta jornada no se debería disputar"

Pedro López: "Por respeto hacia la familia de Jesús y al Tenerife esta jornada no se debería disputar"

hace 2 horas
A prisión el dueño de la casa patera en donde agredieron sexualmente a una inmigrante

A prisión el dueño de la casa patera en donde agredieron sexualmente a una inmigrante

hace 2 horas
El 46% de los ceutíes cree que la invasión ha puesto en riesgo la convivencia

El 46% de los ceutíes cree que la invasión ha puesto en riesgo la convivencia

hace 3 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Tribunales
  • Política
  • Frontera
  • Educación
  • Medioambiente
  • Sociedad
    • Sociedad caballa
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
    • Editorial
    • Cartas al director
    • Colaboraciones
    • Viñeta

Grupo Faro © 2026