El Ministerio de Interior se ha convertido en el mejor asesor de imagen de Marruecos. Tiene que agradecer las campañas de detenciones masivas, expulsiones que nadie investiga y blindajes fronterizos, lo que le lleva a alabar, en cuantos foros puede, la gestión realizada por el vecino país. Si examinan las últimas entrevistas concedidas por el ministro Grande-Marlaska comprobarán que, más allá de insistir en que quitará las concertinas porque quiere una frontera más humana, se dedica a elogiar las gestiones del reino al que se financia de manera continuada para que haga esas cositas que causan rubor en la muerta Europa: incumplir los derechos humanos. Interior es así.
Se echa de menos que en esas entrevistas del ministro se hiciera alguna mención a la forma en que el Ministerio está guardando las fronteras de Ceuta y Melilla. Se acaba de conocer el auto del famoso 6F, en el que la magistrada, cinco años después, deja claro que los guardias civiles que están sirviendo en la frontera sur carecen de medios. Dice textualmente: “Se ven necesitados de mayores medios personales y técnicos para cumplir con sus deberes”. También destaca las dificultades para controlar ambas fronteras. Y es que desde aquel 2014 en el que la Guardia Civil siguió las órdenes que daba Interior a ahora, nada ha cambiado. Los agentes siguen pecando de una falta de protocolos claros, por escrito, que les aporten protección jurídica cuando, por ejemplo, se les indica que deben expulsar a encaramados a los que ni siquiera se les ha preguntado su edad, por ejemplo. ¿Qué pasa si hay denuncia? Se sentarán en el banquillo los guardias ejecutores, no los políticos que sostienen y marcan un modo de proceder en unas fronteras en las que todo vale y nada está claro.
Marlaska debería hacer algo más que Fernández Díaz. De este recordaremos siempre que vino a Ceuta a fotografiar el espigón del Tarajal con su teléfono móvil. No esperemos que quienes marcaron la política migratoria de aquel año van a ser mentados en un auto judicial ni van a ser investigados por dar órdenes que luego sostuvieron determinadas acciones puestas bajo la lupa judicial. Marlaska debería demostrar que es otro ministro con otro talante, solo para dar una cobertura jurídica a quienes hoy siguen sin tenerla. Pero de esto ni siquiera habla, sobre este asunto no se posiciona. Y lo grave es que se sigue dejando que las fuerzas de seguridad se muevan en una línea roja que entra en quiebra cada vez que las alertas suenan en la Frontera Sur.
La Presidencia de la Asociación de Vecinos de Miramar Bajo, en representación de sus residentes,…
En las últimas semanas, diversas cuidadoras de colonias felinas de Ceuta han alertado de la…
Han pasado muchos días desde la entrada masivas de inmigrantes de finales de julio y,…
Verano de lo más movido en las oficinas de la AD Ceuta Femenino. Ha podido…
El Atlético de Madrid está a punto de anunciar un nuevo refuerzo para el proyecto…
El presidente del PP regional y del Gobierno de Ceuta, Juan Vivas, ha valorado en…