La plaza de los Reyes ha acogido esta tarde una nueva concentración de esos caballas que nunca se rinden. Y no se rinden desde hace 11 semanas, las que se lleva soportando en Ceuta la situación derivada de la entrada masiva de personas desde Marruecos.
Poco a poco, desde las ocho de la tarde, se han ido concentrando ciudadanos que gritaban el que puede ser ya un himno de Ceuta: el “caballa nunca se rinde”, preguntando además “dónde está el delegado” y recordando que esta ciudad “no es un CETI”, además de que “lo de los barcos no era puntual”, en alusión a la presencia de buques de guerra de Marruecos el día de la invasión.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha acudido a apoyar a los concentrados frente a la Delegación del Gobierno.
La ceutí Rocío Hernández ha leído un manifiesto recordando que “las calles llenas hoy hablan por sí solas”.
“Gracias a cada uno de vosotros por dar este paso al frente. Ver este lugar abarrotado demuestra una sola cosa: que cuando nos unimos, no nos pueden ignorar”, ha expresado rodeada de caballas que son un ejemplo de resistencia.
Ceuta sigue aquí": mensaje para el "desgobierno"
Esta plaza de los Reyes que ha acogido esta concentración se ha convertido en un símbolo de protesta caballa. “Estamos ya en la semana 11 desde que empezó todo esto. 11 semanas de invasión, de abandono y de promesas vacías”, ha denunciado Hernández.
“Venimos a recordarle al desgobierno que Ceuta sigue aquí, que Ceuta sigue en pie, y que los caballas no vamos a dar ni un solo paso atrás”, ha advertido poniendo voz al sentimiento de los caballas.
“Han pasado 11 semanas y el gobierno central no ha tomado ni una sola medida real para proteger sus fronteras ni a sus habitantes”.
Ni una piedra en la frontera
“No han añadido ni una sola piedra a ese espigón incapaz de contener a nadie, convirtiendo la frontera sur de Europa en el hazmerreír del mundo. En lugar de soluciones sólidas, solo nos han dado improvisación, promesas vacías y campamentos supuestamente temporales que no arreglan absolutamente nada”, ha expuesto.
Los presentes, en muchos casos, portaban bufandas rosas con la leyenda “un caballa nunca se rinde”.
“Y mientras tanto, los ceutíes seguimos soportando los robos, las agresiones, los ataques y las amenazas tanto a vecinos como a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y militares. Seguimos soportando el caos consentido por la ineficacia de quien debe poner solución a todo esto”.
Petición de más fuerzas de seguridad
“Pero no nos van a acorralar. No vamos a perder las formas, porque quien pierde las formas pierde la razón, y la razón la tenemos nosotros al cien por cien. No pedimos favores: exigimos soluciones ya”.
“Pedimos una frontera segura. Pedimos muros firmes e infraestructuras sólidas que garanticen la tranquilidad de Ceuta, de España y de Europa. Exigimos que se blinde la ciudad con más Guardia Civil, más Policía Nacional y más presencia militar, dotándolos de las herramientas legales y los medios que necesitan para protegernos”, ha indicado.
“Exigimos la filiación e identificación obligatoria de todos los ilegales tanto de los que están en Ceuta como de los que regresan y la agilización inmediata de las devoluciones”.
Mensaje para Melilla
Los caballas han trasladado un mensaje “a nuestros hermanos de Melilla, que se enfrentan a la misma amenaza y dejadez que nosotros, y también a Canarias, que sufre una presión migratoria constante que el gobierno no sabe gestionar y mucho menos evitar”.
“Todos sufrimos esta misma trágica realidad en primera persona. Y desde aquí, desde esta plaza, les decimos: ¡No estáis solos! ¡Ceuta está con vosotros!”.
“Queremos dar las gracias a toda España por volcarse con nosotros, por sentir nuestro dolor como suyo. Hemos sido y somos el pegamento de España, con nuestro presidente a la cabeza. Luchando por lo que es de justicia, por lo que es nuestro, por lo que tenemos derecho. Sin pedir nada que no nos corresponda. Sin pedir nada que no fuera ya nuestro, como el derecho a recuperar nuestras calles, nuestros espacios y nuestras vidas”, ha indicado.
“Se equivocaron si pensaban que nos íbamos a cansar y nuestro presidente es un ejemplo de ello. Porque si a alguno le fallan las fuerzas después de 11 semanas, aquí hay otro caballa al lado para tenderle la mano y tirar hacia adelante, que le dará su voz y desgarrará su garganta para gritar con él”.





