No pueden más. “Así no podemos vivir”. Es el sentimiento de los vecinos que habitan la torre del Tarajal, ubicada frente a las naves, en Ceuta.
Allí viven familias, trabajadores, niños que van al colegio… pero que cada noche tienen que soportar las peleas, ruidos, gritos y enfrentamientos entre inmigrantes que habitan en el polígono de naves que se ha convertido en una especie de gran CETI.
Fuera de las naves, en las tiendas ubicadas entre las calles, siguen viviendo jóvenes y menores que no han pasado a ninguna de las naves habilitadas.
Por las noches, el consumo de alcohol y drogas lleva a enfrentamientos. También los intentos de robo que se producen y las agresiones entre distintos grupos.
Las grabaciones facilitadas a este medio reflejan bien cuál es la situación y hasta qué punto las protestas vecinales tienen fundamento.
Vivir en este edificio es insoportable y así lo hacen saber sus vecinos, que piden más control en la zona.
Son los que, además del ruido, tienen que soportar malos olores y acumulaciones de todo tipo de residuos que generan insalubridad.
Llevan ya varias protestas, pero de momento no les hacen caso. Por eso hacen público esta situación reclamando una actuación urgente para poder vivir en normalidad.
El día a día se ha convertido en una auténtica tortura.
Sucesos, incendios, reyertas…
A las quejas por los gritos que deben soportar todas las noches, se suman sucesos de gravedad como incendios o reyertas con heridos.
Eso impacta en la salud mental de los vecinos, en la no tranquilidad y en el riesgo diario que tienen que soportar por la existencia de cada vez más población en unas naves que han pasado a ser el centro de inmigrantes tanto para acogida más o menos controlada como para acoger tiendas en las que nadie sabe quién vive.







¿Alcohol y drogas? Imposible.
Bulo de la ultraderecha.
De torre a Torres fallo único, tome nota, hasta cuando hay que soportar este desbarajuste, decia vuestro Perro Sánchez que nos acostumbraramos, a él lo traia yo unos días y a toda su camarilla a ver que tal lo soportaban. Se ríen del pueblo de Ceuta