Categorías: Colaboraciones

Ni paz ni gloria

Se comprende la necesidad de dar el año por muerto, pero, lamentablemente, hoy ni empieza ni acaba nada. Todos los días acaece el fin del mundo para quienes mueren, como ayer la deliciosa Elvira Quintillá, anteayer el "outsider" Coppini, o el otro día ese pobre policía local, estafado por las Preferentes y reestafado por el Gobierno, que no pudo soportar la culpa de haber agredido al malhechor de la sucursal bancaria que robó a su familia y se quitó la vida en la celda donde se hallaba encerrado. Salvo para ellos, y para el incalculable número de criaturas de toda edad, color, sexo y nación que nos han dejado en los amenes de este año infausto, ni empieza ni acabará nada con las campanadas postreras, e incluso puede que para los muertos tampoco haya terminado ni empezado nada, y sigan habitando perplejos el sueño que soñaron, solo que en otra parte, de otra manera.
Se comprenden las ganas de asestar la puntilla al 2013, sobre todo estos días que abundan en recordatorios de sus muchos espantos y perfidias, pero mucho me temo que, coincidiendo con la duodécima campanada, otro barril cargado de TNT descenderá sobre los niños de Alepo. Aquí mismo, 2014 trae un aroma, que ya se percibe, a cosa rancia, si es que no a 1940. O, como mucho, a 1960, con sus emigrantes, con sus escolares ateridos pasando reválidas, con su "competitividad" de salarios, y con toda la caspa que creímos, ilusos, erradicada. Nunca se erradicó la caspa en España, sino que nos poníamos gorras, pelucas, sombreros, y ahora nos han quitado la gorra, la peluca y el sombrero. Año nuevo, vida nueva.
¿Dejar de fumar? ¿Hacer ejercicio? ¿Comer menos grasas? Por ese lado, sí: el precio de la cajetilla, del transporte y de los alimentos con sustancia nos echarán una mano.
Cabría decirle a 2013 lo que se piensa de las visitas plastas o de las parejas adversas cuando se marchan: tanta gloria lleven como paz nos dejan. Pero gloria no se lleva, sino jirones del estado del bienestar, de democracia, de derechos civiles, de justicia, de decencia, y sin todo lo que se lleva no sé qué paz quedará para 2014. ¿Qué paz? En todo caso, vayan en esta última columna de 2013 mis mejores deseos para los lectores, caso de que los hubiere. ¿Qué no daríamos por un año en condiciones, nuevo de veras?

Entradas recientes

La Asociación de Vecinos de Miramar Bajo llama a la cohesión social ante la crisis humanitaria y exige soluciones a las Administraciones

La Presidencia de la Asociación de Vecinos de Miramar Bajo, en representación de sus residentes,…

19/08/2026

Desaparición y muerte de gatos ferales en Ceuta: una situación que exige acción inmediata

En las últimas semanas, diversas cuidadoras de colonias felinas de Ceuta han alertado de la…

19/08/2026

Cansancio, falta de medios y dudas: así viven los policías de Ceuta semanas después de la invasión

Han pasado muchos días desde la entrada masivas de inmigrantes de finales de julio y,…

19/08/2026

Núria Tavares, talento desde Portugal para reforzar a la AD Ceuta Femenino

Verano de lo más movido en las oficinas de la AD Ceuta Femenino. Ha podido…

19/08/2026

Marc Domenech, ex del Ceuta, apunta al Atlético Madrileño

El Atlético de Madrid está a punto de anunciar un nuevo refuerzo para el proyecto…

19/08/2026

Vivas reclama un plan “para sacar a Ceuta de la UCI”

El presidente del PP regional y del Gobierno de Ceuta, Juan Vivas, ha valorado en…

19/08/2026