Najat Naji pide ayuda. Esta vecina residente en Beliones, el pueblo de Marruecos ubicado frente a la barriada de Benzú (Ceuta) tiene un gran bulto en la parte izquierda de la espalda que le impide hacer vida con normalidad.
Tras varios meses sintiéndose mal, sin que nada se solucionara, decidió ir al médico en Rabat, aunque éste le dijo que fuera a Francia a operarse. Sería en este país donde mejor tratarían ese tipo de casos, le dijo el profesional. La mujer tiene un gran bulto, a modo de joroba, que le ha salido en la espalda, en su parte izquierda, y que con tan solo 30 años está impidiéndole vivir una vida normal.
"Si se pudiera hacer en España yo lo haría", explica Najat en conversación con este periódico. Pero el médico de Rabat le mandó a Francia, sin contar los elevados gastos que tiene el desplazamiento y después la operación. Ella quiere ir, sabe que ese bulto le impide vivir bien, pero ni tiene visado ni tiene dinero para ello.
Esta mujer, que vive en Beliones y dice haber estado varias veces en Ceuta ya que dispone de pasaporte, muestra sus radiografías y los certificados médicos, así como todos los documentos que le dieron los especialistas cuando fue a Rabat. No se resigna a encontrar alguien que pueda ayudarle en este difícil diagnóstico y pide que si en Ceuta alguien puede mejorar su situación, sea como sea, puede llegar a nuestra ciudad.
Ella relata que cuando era pequeña sufrió un golpe, entonces sin mucha importancia, pero que la dejó "doblada". Ese incidente le dejó una marca en la espalda, hasta que ha ido evolucionando en este gran bulto en su parte izquierda de muy difícil explicación. "Cuando fui a los médicos me decían que no pasaba nada", cuenta. Ahora ya es demasiado tarde y su espalda sufre el peso, la incomodidad y los graves problemas que supone tener esta especie de joroba.
Najat agradece toda la ayuda que sus amigos y vecinos le han dado, ya que explica que hacerse un scanner le costó 90 euros, a los que hay que sumar otros 30 de la visita al médico en Rabat. Todo fue costeado por sus amigos. La gente, conocedora del problema y sufrimiento que vive, se ha volcado para buscar una solución.
Actualmente, con 30 años, vive en Beliones y el médico le explicó que en Francia es el mejor sitio en el que puede curarse. A ella no le importaría ir, pero no dispone del visado correspondiente para poder viajar y saber hasta que punto ese bulto puede acompañarle en el resto de su vida. "Si se puede en España se hace en España", dice sobre la operación. Todo sea por regresar a tener una vida digna.
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