Así han recibido las mil personas concentradas a las puertas del Ayuntamiento la salida del ministro de Justicia, Rafael Catalá, tras la inauguración de las jornadas de justicia. Al grito de dimisión, porque sencillamente están hartos de lo que pasa en la frontera. Porque ya se han producido despidos y porque la gestión que lleva a cabo la Delegación del Gobierno en el paso fronterizo está repercutiendo directamente en muchos sectores de la ciudad.
El ministro se ha marchado en coche oficial, mientras que los concentrados, todos comerciantes, trabajadores, taxistas y representantes de distintas entidades políticas y sindicales, eran retenidos por un cordón de la Policía Nacional.
El grito de una parte importante de la ciudadanía se ha hecho notar hoy en Ceuta. El ministro no puede decir que no haya escuchado esas voces críticas.
UGT Servicios Públicos Ceuta quiere denunciar públicamente la complicada situación que atraviesa la plantilla del…
Ha sido una madrugada de “auténtica locura”. Una de las noches de mayor presión migratoria…
Cuarenta años he cumplido ya desde mi segunda Operación Paso del Estrecho, aquel grupo increíble…
Me levanto por la mañana y la cabeza empieza con el runrún del Cañonazo, una…
Del circo que ha montado la consejera Nabila con el tema del crematorio de mascotas,…