Opinión

Más izquierda que española

Cuando alguien habla de soluciones políticas a un conflicto, en realidad en lo que está pensando es en saltarse la ley.

Es una vieja táctica de la izquierda que los nacionalistas han hecho suya hasta la excelencia: crear el problema, darle volumen y resonancia, amenazar y perseguir a los que se oponen, actuar ilegalmente y a continuación y presentándose como víctimas, pedir una solución política.

Pero en un Estado de derecho democrático no puede haber soluciones políticas si estas conllevan romper la legalidad. Las soluciones políticas deben ajustarse al derecho y no violentarlo. En todo sistema democrático existen procedimientos para reformar la legalidad y reajustarla a las nuevas necesidades pero si vulneramos el procedimiento estamos desnaturalizando el sistema hasta convertirlo en cualquier cosa menos en una democracia.

La última humillación a la que el narcisista Sánchez ha sometido a los españoles y al Estado de derecho, antes de despedirse del Falcón a regañadientes, ha sido la de intentar crear una mesa de partidos (con relator incluido) que llegasen a acuerdos sobre el “conflicto” en Cataluña, es decir, crear una institución paralela que usurpara las funciones que legalmente tiene el Parlamento como representante del pueblo español. Los mismos métodos que utilizó Maduro en Venezuela cuando no obtuvo la mayoría necesaria en la Asamblea Nacional y creó una asamblea paralela formada solo por los de su cuerda.

Parafraseando a Churchill, Sánchez pudo elegir entre la deshonra o hacer frente a los rebeldes pero eligió la deshonra y también tendremos la rebelión. Y es que la humillación a la que Sánchez nos ha sometido no ha servido ni siquiera a quien la urdió que ha jugado el papel de tonto útil que tan solo ha recogido el desprecio de los propios separatistas que inasequibles continúan con su agenda.

La degradación de la izquierda, que no ha dudado en pactar un proceso de descomposición de la Nación española con la más extrema derecha xenófoba, los separatistas catalanes, nos vuelve a situar frente a un dilema que vicia la vida política de nuestro país, se nos plantea no una elección entre la izquierda y la derecha sino entre la España y la anti-España, un dilema áspero al que la izquierda nos empuja porque como por desgracia ha quedado demostrado, la izquierda española es más izquierda que española.

Entradas recientes

Los 15 días tras la crisis entre España y Marruecos: las mentiras que arrinconan a Ceuta

Quince días después de la presión ejercida por Marruecos sobre España a costa de Ceuta,…

14/08/2026

Hermanos, pero no primos

Este Cañonazo se viste de sentido común, que suele ser el mejor común de los…

14/08/2026

Entre fronteras

Hay una tumba de agua entre Castillejos y Ceuta que con su corriente atrapa al…

14/08/2026

La Guardia Civil detiene al piloto de una phantom cargada de inmigrantes

Agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil abortaron la pasada noche el intento de…

14/08/2026

Del embolsamiento a Loma Margarita: Ceuta busca cómo acoger inmigrantes

El Gobierno de la Nación intenta localizar espacios para ir reconduciendo a los miles de…

14/08/2026

No me convocaron a la manifestación

En la manifestación del domingo pasado, que tuvo lugar en la Plaza de la Constitución,…

14/08/2026