El tradicional entierro de la Caballa, ante decenas de ceutíes congregados en La Ribera, simboliza el final de la fiesta. La Ciudad valora la alegría de los últimos días
Como cada vez que se termina una fiesta, una alegría, una tradición, y al igual que ocurre en la canción, algo se muere en el alma. Se fue la caballa, consumida por el fuego que iluminó por momentos el plomizo cielo de la Playa de La Ribera, y con su marcha, se puso punto y final al Carnaval 2013 de nuestra ciudad.
El simbólico acto sucedió más tarde de lo previsto pues la comitiva que transportó a la caballa, alzada en una tarima cuyos bajos estaban tapados con un manto de terciopelo y coronada con flores en la parte delantera, partió desde la puerta del Ayuntamiento a las 12:30, media hora después de lo previsto y de lo informado por Festejos.
Pero, será porque lo bueno se hace esperar, será porque dio un margen superior para que los más rezagados se despegaran de las sábanas, pero el caso es que, poco a poco y a cada minuto que se iba ganando al reloj, más personas se acercaban para acompañar a la Caballa rumbo a su fatal destino.
Antes de que éste llegara, se recorrió la pertinente ruta: Puerta del Ayuntamiento, Paseo de Las Palmeras, paso subterráneo por el Puente, quedando a un lado el Mercado Central, y llegada, ahora sí, a la arena mortuoria, donde no sólo tiene cabida la lucha y la muerte gozosa del toro, sino también la expiración de la Caballa ceutí.
Las personas se iban agolpando tras la comitiva, encabezada por las autoridades civiles (el consejero de Juventud, Deporte, Turismo y Festejos, Premi Mirchandani, y el subdirector general de Festejos, Salvador Jaramillo, representaron a la Ciudad), e inmersas en los costados, atrás o adelante del carro, iban deteitándose con la pieza que interpretaba la Banda de Música Ciudad de Ceuta, 'La marcha fúnebre de Chopin'.
Niños y mayores, hombres y mujeres, ceutíes y foráneos, se movían siguiendo con atención el camino de la querida Caballa hacia el final de su vida, una muerte que, ya de antemano, presagiaban las numerosas mujeres ataviadas en riguroso luto.
Pero antes de la tristeza, estuvo la alegría, el júbilo por haber disfutado de nuestro Carnaval, una fiesta que, en boca de Mirchandani, "ha sido considerable este año porque hemos de destacar desde la Ciudad el magnífico ambiente que se ha vivido desde el primer día, con mucha música, con animaciones en la calle, con la alegría propia en estas fechas y, además, sin lamentar episodios lamentables en forma de reyertas o violencias", valoró el consejero.
A su lado, en similares términos se expresó Jaramillo, quien además quiso significar el hecho de que "a pesar de la crisis, los bares, restaurantes y locales de marcha han estado llenos, y eso es muy bueno para el comercio y para toda la ciudadanía en general, como también fue positivo comprobar la acogida que ha tenido, un año más, la Cabalgata de Carnaval, en torno a la cual se reunieron numerosísimas familias de Ceuta y de otros lugares", explicó.
De vuelta a la realidad y tras las impresiones de ambos representantes de la Ciudad en la tarde de ayer, la Caballa aparecía ya a punto de ser prendida, algo que acaeció ante la concurrencia, ubicada a pie de playa, acodados sobre la barandilla de la Calle de Independencia, o rozando con los pies la orilla, una multitud de caballas que veían cómo el Carnaval, tan querido y festejado, echaba el telón hasta nuevo aviso, en el invierno de 2013.
Cada año, uno de los momentos más esperados durante la salida procesional de la Virgen…
Desde el Movimiento Estudiantil Ceutí queremos manifestar nuestro más firme rechazo a la decisión de…
Ha transcurrido una semana desde los graves sucesos ocurridos en la frontera de Ceuta y…
La crisis migratoria de Ceuta y la intervención en los incendios forestales han dejado una…
En las próximas semanas, muchos pupitres permanecerán vacíos en algunas escuelas de Castillejos y de…
Entre este sábado y el domingo el recinto ferial se ha ido quedando vacío. Los…