Las recientes lluvias han provocado daños en la urbanización del Monte Hacho con el argayo de piedras en la zona baja y “la pasividad de los responsables que deben tener la zona en condiciones”, lamenta la presidenta vecinal, Dolores Martín. A las piedras y suciedad que baja del monte se une, también en las casas ubicadas en la parte baja, una red de alcantarillado “que no filtra en condiciones y que provoca inundaciones y continuo malestar entre el vecindario”.
La presidenta de una barriada, compuesta por más de medio centenar de viviendas, asegura que aunque “seguimos teniendo paciencia parece que nos hemos acostumbrado a ser los grandes olvidados de Ceuta, ya que aquí ni siquiera llega el transporte urbano”. Los vecinos recuerdan una de las demandas más esperadas “y que no llega a llevarse a cabo: el transporte y una marquesina de autobuses”. Además aseguran que en la calle de arriba, la luz exterior no llega hasta bien entrada la noche “y estamos prácticamente a obscuras, ya que no se han adaptado al nuevo horario y a pesar de quejarnos no han hecho nada para solucionarlo”.
20 años
Otra de las reivindicaciones de los vecinos de una zona “muy céntrica pero por el caso que nos hacen parece que realmente estamos lejísimos”, es la falta de aparcamiento que ocasione problemas a diario “no sólo en la urbanización del Monte Hacho, sino en la zona del Recinto o el Sarchal, que son las más cercanas”, apunta la presidenta, que no niega que desde Equipamientos y Dotaciones Urbanas les hayan solventado algún problema: “Se han arreglado las escaleras y colocado barandillas para evitar peligros y caídas. Pero nada más, en 20 años estas casas y esta urbanización no se ha tocado y hay mucho que hacer”, puntualiza con la esperanza “de que nos hagan caso de una vez porque pagamos nuestros impuestos”.