Categorías: Cultura y Tradiciones

Lo que sucedería si la visita inesperada fuera la de la mismísima Agatha Christie

 

El Teatro Auditorio del Revellín registró un lleno histórico con motivo de la representación de una obra ideada por la escritora británica, en una noche en la que hubo espacio para que la ensoñación le ganara terreno a la rutina

A veces ocurre que un momento de relajación e indagación mental permite al intelecto humano bucear por el misterio y entonces la ensoñación concede terreno a la realidad y el imposible se torna de pronto en la verdad irrebatible.
De ahí que tal vez más de uno, y posibilidades había, puesto que el Teatro Auditorio del Revellín, donde se representaba ‘Una visita inesperada’, registró un lleno hasta la bandera –el cartel de no hay papel se colgó con un día de antelación–, quizá coqueteara en algún instante en que la puerta se abría en medio de la función y ahí viera aparecer a ella, ya señora, lejos de aquella moza británica de porte imponente, y mantuviera firme la mirada de cristal.
A buen seguro, Agatha Christie, la creadora y ejecutora de la obra original, descendería los peldaños de la escalinata lateral y se sentaría, tímida y con la sempiterna flema británica, en una de las butacas del teatro.
Vería entonces a un grupo de jóvenes actores que, bajo la mano maestra de José Antonio García Iñigo en la dirección, desarrollaban una trama repleta de ingenio, intriga, acidez, misterio y sorpresa al tiempo que desplegaban el talento en ciernes de cada uno de ellos.
Porque los actores, muchos de ellos noveles, lejos de amilanarse ante el gallinero, poblado de hombres y mujeres, jóvenes y maduros y todos concentrados en diálogos, detalles y pensamientos,  rayaron a gran altura: ‘Richard Warwick’ que, en efecto, consiguió ser un tipo despreciable hizo la vida imposible –que ironía– al mortal que le rodeaba; o ‘Laura Warwick’ que,  pistola en mano y declarándose autora del asesinato de su esposo, desconcertó hasta a la propia Agatha, apoltronada en la fila ‘D’, butaca ‘Tres’, al igual que el lugar a donde desembocó la trama, ese extraño sitio en donde todos los personajes parecían tener motivos para haber realizado el fatídico disparo.
¿Enigmáticos lugares, esquinas sombrías, noche de densa niebla? Sí, todas las sensaciones guardadas en un escenario que parecía el tarro de las esencias, percepción que, en buena medida, se alcanzó gracias a la encomiable puesta en escena y al calor de un escenario que se proyectaba en el ánimo del público asistente, tan cómodo como el sofá de casa.
De repente se cierra el telón, los aplausos aún atronan, los actores enfilan con orgullo el pasillo rumbo al camerino, el teatro regresa al silencio y aún hay ocasión para sentir cómo en la butaca ‘Tres’ de la fila ‘D’  se dibuja una sonrisa, nada menos que de la visita inesperada de la noche, la  de Agatha, quien regresa con la satisfacción de que su obra nunca morirá y en parte gracias a ‘ConMedia Farsa’.

Entradas recientes

Seguridad Social: los complementos que mejoran la jubilación por tener hijos

La normativa actual, recogida en el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad…

04/07/2026

La alternativa al puente de Juan XXIII avanza con la colocación de la pasarela

La obra de reforma del puente de Juan XXIII ha llevado a la habilitación de…

04/07/2026

Goleada 3-0 a Canadá lleva a Marruecos a los cuartos de final del Mundial

La selección de Marruecos se impuso este sábado con un contundente 3-0 ante Canadá en…

04/07/2026

CCOO exige la retirada de los vehículos de Servilimpce sin aire acondicionado

La sección sindical de CCOO en Servilimpce ha denunciado la situación que se da en…

04/07/2026

La Comgeceu impulsa su Plan de Concentración con el nuevo edificio para la Unidad de Música

La Comandancia General de Ceuta (Comgeceu) ha dado un nuevo paso en el desarrollo de su Plan de…

04/07/2026