Categorías: Opinión

La parca

Mauricio Osorio, se libró de la muerte en el Nevado del Ruiz, porque su alma no estaba entre las 25000 , que , en esa ocasión , se pensaban recaudar. Pero la pasada noche de San Juan,  con las fogatas invocando a las almas en pena y los diablos corriendo a su antojo por las calles oscuras, la Parca, se vino a cruzar en unas vías de tren e invitó a hacer lo mismo a todo el que quisiera y Mauricio sucumbió, al embrujo de sus razones.                                                                                                
Paola , su pareja , se salvó , de milagro, como él mismo, en el 85 y ahora pena por pasillos y velorios, para saber qué pasó exactamente, en esa trágica noche , para que la alegría y el buen hacer, se trastornarán, a pie de vía, en pena y llanto.                                               
También a María Mariscal y a otros tantos, les gustaría saber qué fue exactamente de sus hijos nacido en hospitales de la Línea, desde 1960 a los 80 , que parecen haberse convertido en polvo -textualmente- , pues no se registra en ningún documento, ni su nacimiento, ni su muerte y cuando se abren tumbas, solo la nada , habita en ellas.                   
Dice el sepulturero del cementerio de San José, que, los niños recién nacidos, no son más que telarañas de nuestros sueños y que se deshacen en la inopia de lo que imaginábamos para ellos y que por eso, una vez  han fallecido y sido enterrados, pasado un tiempo prudencial, solo el polvo de lo que fueron, mora en sus tumbas.                         
Los veranos traen sequedad de boca y ansias de salitre, si no me creen, que se lo digan a los emigrantes que presumen , como Colón, que, en la lejanía, más allá de olas y levantes impíos, les espera la bondad de una tierra próspera y acogedora, sin viveros de entrañas malolientes y abrasadoras, ni turnos de trabajo de veintitrés horas , que nunca acaban.                                                                                                                      
Definitivamente , somos unos ilusos que creemos, no solo que somos especiales, sino que además controlamos los elementos, tan hábilmente, que solo pensarlo ya el destino está en nuestras manos.                                                                                                        
Empujamos para adelantar y escupimos a la cara sonrosada y redonda de la vida, luego, nos escandalizamos cuando las cosas no salen a nuestro antojo y clamamos a un cielo, que, de tan azul, parece que nos llora encima.
Quizás Mauricio se cruzó con la Parca camino a casa, rápida y lasciva como solo ella sabe serlo, entretenida por las llamaradas y el alcohol, sabedora que juntos, fuego y vino , solo conjugan su nombre en la misma palabra.                                                                        
Los guardias civiles que controlan las carreteras, los que pisaron los espinares del país vasco, cuando trotaban terroristas que enfilaban el verde sin soslayos, podrían contarnos muchas historias de cómo esa señora oscura viaja sin tacones, ni escoba , llevada solo por los malos vientos y los temporales y como sus ojos son los de los ahogados y los de la Furias griegas, velados por la ansiedad y el odio, a todo lo que se menea.                                                                                                                                                      
Como en las películas de terror- a las que soy tan adicta- la Negra , ha cazado al colombiano, en esta segunda aventura de la vida en España, ahora, esperará quizás agazapada a su pareja, a la que ya la ha tocado en su estela , porque los milagros de salvar la vida, de salir con gracia de una pena tan grande, no son más que parches y tiritas de mala pega, la realidad, luego se impone y tanto vives, tanto moras, porque al final todo llega, o mejor , ella llega, con su palidez insita, con su cabeza hueca, con su necedad y su voracidad de vida…
Y a ti, solo te queda, recogerte como un feto de los que desaparecieron y soñar, por el bien de ellos, que sobrevivieron y sobreviven, con cerca de cuarenta años, algunos a cuestas, en otra casa y otro nombre distinto, a aquel con el que nacieron, porque quizás la desventura, puede cambiarse en alegría y quizás se pueda burlar a la Parca y saltarle las zancadillas y empujarla, para que no sea ella la primera…
Quizás, la vida pueda sonreír y no verle el mellado o el podrido, quizás, solo con un poco de esperanza y un mucho de espera.

Entradas recientes

El ceutí Miguel Ángel Ronda gana el National Teacher Prize España 2026 en la categoría de FP Tecnológica

Miguel Ángel Ronda, docente de Ceuta pero que ahora ejerce en el CPIFP Alan Turing…

23/10/2026

Ángel Víctor Torres señala contradicciones en el discurso de Vivas sobre los menores

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha señalado contradicciones en…

23/10/2026

La CESM reclama obligaciones sobre la gestión sanitaria y la salud de los profesionales en Ceuta

El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha convocado una reunión en la sede del Colegio…

23/10/2026

El Club Anyera reconoce a las leyendas de Sierra Bullones

La mítica prueba deportiva integral ‘Sierra Bullones’ quedó cancelada debido a la situación actual que…

23/10/2026

Ceuta Ya!, en contra de la subida del recibo del agua

En el consejo de administración de Acemsa que ha tenido lugar en la mañana de…

23/10/2026

CCOO Servilimpce: "La labor sindical no se defiende atacando a quien exige transparencia"

CCOO critica la actuación de UGT y CSIF por cuestionar públicamente el ejercicio de sus…

23/10/2026