En pleno siglo XXI resulta inconcebible que todavía haya vecinos que se vean privados de algo tan básico como poder salir de sus casas con autonomía y dignidad.
Sin embargo, esto es lo que está ocurriendo en la calle Algeciras de Ceuta, en el portal número 4, donde la plataforma salvaescaleras del edificio lleva meses fuera de servicio sin que se haya dado una solución.
El responsable de la Administración de Vecinos es plenamente consciente de esta situación, pero la avería sigue sin resolverse.
La consecuencia es tan grave como evidente: las personas con discapacidad que dependen de este mecanismo están prácticamente incomunicadas, atrapadas en sus viviendas y condenadas a depender de la ayuda de varias personas para poder bajar o subir las escaleras.
No hablamos de una simple molestia, sino de un problema de derechos fundamentales.
Negar la accesibilidad equivale a negar la libertad de movimiento y la integración social.
Por ello, es de exigir a la Administración que actúe con la mayor urgencia posible: si la plataforma no tiene arreglo, que se sustituya inmediatamente por una nueva.
La dignidad y la vida diaria de las personas con movilidad reducida no puede depender de la desidia o la falta de voluntad de quienes tienen la obligación de garantizar su accesibilidad.
Hadú lleva cerca de año y medio conviviendo con obras, cortes de tráfico y dificultades…
Quiero expresar públicamente mi profunda preocupación y mi más firme rechazo ante determinadas actuaciones de…
La Unión Europea evalúa sancionar a Google Maps debido a la forma en que su…
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha visitado este miércoles Almacenes Tiburón…
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha recordado en la ciudad…
Están muy subiditos. Se les nota en la tranquilidad con la que difunden cualquier bulo,…