Hay personas en Ceuta que pasan por el fútbol dejando goles, victorias o títulos. Y hay otras que, además de todo eso, dejan algo mucho más difícil de conseguir cariño, respeto, amistad y un recuero imborrable en quienes compartieron con ellas un vestuario, un terreno de juego o simplemente una conversación.
Ese es el caso de Hassan Abdeselam, conocido por generaciones de aficionados como Hassan ‘Cortito’, una de esas figuras entrañables que forman parte de la memoria sentimental del deporte ceutí.
Este pasado sábado, Hassan recibió en la localidad marroquí de Castillejos un homenaje cargado de emoción, un reconocimiento que fue mucho más allá del ámbito deportivo y que sirvió para poner en valor toda una trayectoria construida sobre el esfuerzo, la humildad y el respeto.
Un acto que reunió a antiguos compañeros y veteranos del fútbol marroquí para rendir tributo a un hombre que dejó una profunda huella allí donde jugó.
Porque el paso del tiempo puede borrar resultados, clasificaciones o estadísticas, pero nunca consigue borrar el afecto sincero que una persona deja en quienes tuvieron la suerte de conocerla. Y eso fue precisamente lo que quedó reflejado en un encuentro donde los abrazos, los recuerdos y las emociones fueron los verdaderos protagonistas.
La historia de Hassan ‘Cortito’ comenzó siendo apenas un niño. Fue en el colegio donde tuvo su primer contacto con un balón, sin imaginar entonces que aquel objeto redondo acabaría convirtiéndose en una de las grandes pasiones de su vida.
Desde aquellos primeros pasos en el fútbol escolar, su progresión fue constante. Pasó por las categorías infantiles, juveniles, la Regional, la Tercera División y también por diferentes equipos del norte de Marruecos, construyendo una carrera marcada por la entrega y el compromiso.
A lo largo de los años, Hassan se convirtió en un futbolista respetado y querido. No solo por sus condiciones dentro del campo, sino también por una manera de entender el deporte basada siempre en los valores más nobles. Para quienes compartieron vestuario con él, el respeto no era simplemente una palabra, sino una forma de actuar que definía perfectamente su personalidad.
Equipos históricos de la ciudad como el Imperio, el Atlético de Ceuta, el O'Donnell o el Ceutí tuvieron el privilegio de disfrutar del talento de Hassan. En cada uno de ellos dejó su sello personal y ese estilo que hizo que muchos aficionados aún hoy lo recuerden con admiración.
Quienes le vieron jugar hablan de un futbolista diferente, de esos que entienden el juego desde la inteligencia, la visión y la generosidad. Pero, sobre todo, hablan de una gran persona. Porque en ocasiones la calidad deportiva queda eclipsada por la calidad humana, y en Hassan ambas caminaron siempre de la mano.
Su nombre también quedó ligado a la Selección Norteafricana, donde tuvo la oportunidad de representar a Ceuta junto a otros destacados jugadores de una generación que marcó una época dorada para el fútbol caballa. Fueron años de grandes alegrías, de campos llenos de ilusión y de futbolistas que hoy forman parte de la historia deportiva de la ciudad.
Hablar de Hassan ‘Cortito’ es también hablar de una generación irrepetible. Un tiempo en el que el fútbol ceutí vivió momentos especialmente brillantes y en el que numerosos jugadores se convirtieron en referentes para toda una afición.
Aquellos años dejaron amistades que han resistido el paso de las décadas. Compañeros que compartieron entrenamientos, viajes, victorias y derrotas, pero que sobre todo compartieron una pasión común que terminó convirtiéndose en una auténtica familia.
Precisamente por eso, el homenaje celebrado este sábado tuvo un significado tan especial. No fue simplemente un acto protocolario. Fue el reencuentro de personas que, pese al paso del tiempo, siguen sintiendo un enorme cariño por quien compartió con ellos una parte importante de sus vidas.
En conversación con este periódico, Hassan no ocultó la emoción que todavía le embargaba tras una jornada que difícilmente olvidará.
“Me han hecho un homenaje mis excompañeros del vecino país, de Castillejos”, explica con una mezcla de orgullo y agradecimiento que se percibe en cada una de sus palabras.
El reconocimiento reunió a antiguos compañeros y también a destacadas figuras del fútbol marroquí. “Vino un equipo de Casablanca, gente veterana de Casablanca que ha estado jugando en Primera División, gente internacional. Y la verdad es que ha sido muy bonito, muy emocionante. De verdad, ha sido muy bonito”, relata.
Sus palabras reflejan la sencillez de quien nunca buscó protagonismo, pero que ahora recibe el afecto sembrado durante toda una vida. Porque los homenajes más valiosos son precisamente aquellos que nacen de manera espontánea, impulsados por el cariño sincero de quienes no olvidan.
Uno de los momentos más especiales de la jornada fue el reencuentro con compañeros a los que llevaba mucho tiempo sin ver.
“Mis excompañeros, hacía tiempo que tampoco los veía. Y ha sido de verdad un homenaje muy bonito”, señala Hassan, todavía emocionado al recordar cada instante vivido durante el encuentro.
En ocasiones, la vida separa caminos y las obligaciones diarias alejan a personas que compartieron años intensos de convivencia. Sin embargo, cuando vuelven a encontrarse, el tiempo parece detenerse y los recuerdos regresan con la misma fuerza que el primer día.
Eso fue precisamente lo que ocurrió en Castillejos. Los años desaparecieron por unas horas para dejar paso a los abrazos, las anécdotas y las sonrisas de quienes volvieron a sentirse jóvenes recordando viejas historias sobre el césped.
Si hay una frase que resume el significado de este homenaje, quizá sea la última reflexión que Hassan compartió con este periódico.
“Es bonito que se acuerden de uno y de las huellas que he dejado en todos los lados”, afirma.
Y probablemente ahí reside la verdadera grandeza de Hassan ‘Cortito’. No solo en los equipos en los que jugó, ni en los partidos que disputó, ni siquiera en la brillante etapa deportiva que protagonizó.
Su grandeza está en las personas que todavía hoy lo recuerdan con afecto, en los amigos que siguen considerándolo uno de los suyos y en el respeto que continúa despertando a ambos lados de la frontera.
Porque hay futbolistas que ganan partidos y hay personas que ganan corazones. Hassan Abdeselam pertenece sin duda a este segundo grupo. Un hombre querido en Ceuta, respetado en Marruecos y admirado por quienes tuvieron la fortuna de compartir una parte de su camino.
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Ver comentarios
Enhorabuena Hassan por este merecido homenaje. Tienes una calidad humana y unos valores que te definen antes de pisar el terreno de juego. Como futbolista, tu esfuerzo, visión y entrega han sido inigualables, pero es tu forma de ser la que te convierte en un verdadero líder. ¡Mereces todo lo bueno que te han hecho en Castillejos y esperemos que igualmente reconozcan tú trayectoria en Ceuta.
Desde aquí un llamamiento al Presidente de la Federación de Fútbol de Ceuta
No he sido futbolista pero encontrarte en la calle con una persona de tanta educación no es fácil. Enhorabuena por ese homenaje aunque se le debe en Ceuta.
Enhorabuena Hassan, cuando Ceuta y castillejos eran casi el mismo pueblo, cuando la gente de ceuta y castillejos casi nos conocíamos todos, cuando los domingos muy temprano nos reuníamos en el cafetin de Selam frente al poblado legionario y de ahi, todos andando a la frontera del tarajal, camino a Ras-luta o a Condesa, nuestro entrenador entrañable Mohamed el Prim, un histórico, que en la foto esta al lado de Hassan vestido de árbitro, tantos recuerdos de aquella época, mi Enhorabuena buena a todos
Merecido homenaje, buena gente y mejor persona, que tardes de futbol donde nos juntábamos todos los amigos y amantes de este deporte primero en el campo del U A. Ceutí y posteriormente en el campo de Caballería, recuerdos imborrables.
Un fuerte abrazo Hassan para ti y familia.