La compraventa de artículos usados a través de aplicaciones como Wallapop se ha convertido en una práctica habitual en España, y también en Ceuta.
Lo que antes era simplemente una forma de deshacerse de objetos que ya no se utilizaban, ahora también representa una vía para obtener ingresos adicionales. Sin embargo, este auge ha llamado la atención de la Agencia Tributaria, que ha intensificado el control sobre este tipo de operaciones.
El cambio más importante llega con la entrada en vigor de la directiva europea conocida como Directiva DAC7. Esta normativa obliga a plataformas digitales a comunicar a Hacienda la actividad de sus usuarios, lo que supone un antes y un después para quienes venden productos de segunda mano con frecuencia.
A partir de ahora, las autoridades fiscales pueden acceder a información detallada sobre las transacciones realizadas, lo que reduce el margen de anonimato que existía hasta hace pocos años.
¿Hay que declarar todas las ventas?
Una de las dudas más comunes entre los usuarios es si deben incluir todas sus ventas en la declaración de la Renta. La respuesta es clara: no siempre es obligatorio declarar.
La clave está en determinar si existe o no una ganancia patrimonial. Es decir, solo habrá que tributar cuando el precio de venta de un artículo sea superior al precio al que se compró. En ese caso, la diferencia positiva se considera un beneficio económico y debe reflejarse en la declaración.
Por ejemplo, si una persona compra un móvil por 800 euros y lo vende posteriormente por 400, no hay ganancia, sino pérdida, por lo que no deberá declararlo. Sin embargo, si adquiere un objeto por 50 euros y lo vende por 150, los 100 euros de beneficio sí deberán incluirse en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Cuándo informa la plataforma a Hacienda
Otro aspecto relevante es que no todas las cuentas son comunicadas automáticamente a la Agencia Tributaria. Según la normativa vigente, las plataformas como Wallapop solo están obligadas a remitir datos cuando se cumple alguno de estos requisitos:
- Haber realizado 30 o más ventas en un año
- Haber superado los 2.000 euros en operaciones
En estos casos, la aplicación solicitará al usuario que complete su información fiscal antes de trasladar los datos a Hacienda.
Esto no implica automáticamente que haya que pagar impuestos, pero sí aumenta la probabilidad de que la actividad sea revisada por las autoridades.

Cómo incluir los beneficios en la declaración
En caso de haber obtenido ganancias, estas deben incorporarse a la base imponible del ahorro dentro de la declaración de la Renta. Para la campaña correspondiente al ejercicio 2025 (que se presenta en 2026), estas cantidades se incluyen en el apartado de ganancias y pérdidas patrimoniales.
El tipo impositivo varía en función del beneficio obtenido:
- 19% para los primeros 6.000 euros
- 21% entre 6.000 y 50.000 euros
- 23% hasta 200.000 euros
- Entre 27% y 28% para importes superiores
Por ello, es fundamental conservar justificantes como facturas o comprobantes de pago, ya que permiten demostrar el precio de compra original en caso de que Hacienda lo requiera.
Otros impuestos a tener en cuenta
Más allá del IRPF, existe otro impuesto que afecta a este tipo de operaciones: el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP). Este tributo recae sobre el comprador y suele situarse en torno al 4% del valor del bien adquirido.
Aunque en la práctica no siempre se aplica en transacciones pequeñas, sí es relevante en operaciones de mayor valor, como la compra de vehículos o piezas de colección. En estos casos, no cumplir con esta obligación puede derivar en sanciones.
Un nuevo escenario para los usuarios
El crecimiento de las plataformas de segunda mano ha obligado a adaptar la normativa fiscal a una realidad cada vez más digital. La combinación de mayor control por parte de Hacienda y nuevas obligaciones para las plataformas supone que los usuarios deben estar mejor informados que nunca.
En este contexto, vender en aplicaciones como Wallapop sigue siendo perfectamente legal y compatible con la normativa, pero exige tener en cuenta ciertos aspectos clave. No todas las ventas tributan, pero sí todas pueden ser visibles para Hacienda, lo que marca un cambio importante en la forma de entender estas operaciones.






