La Guardia Civil desbordada, al límite, trabajando sin freno y dándolo todo por salvar vidas en Ceuta en el peor de los escenarios migratorios, ante un Marruecos que está siendo testigo de la marcha de sus propios nacionales. Esa misma Guardia Civil es la que hoy ha salvado a una mujer que está embarazada y que cruzó junto a su marido y un bebé amarrado a la espalda.
Del agua la han sacado los agentes del Servicio Marítimo, al igual que han hecho con su marido. Ya en la embarcación, han podido comprobar que estaban en buen estado, aunque el bebé, de muy pocos meses, presentaba signos de hipotermia.
Se ha ordenado el traslado urgente al hospital del matrimonio y el bebé para ser reconocidos de inmediato, procediéndose además a evaluar el estado de la fémina.
Los guardias civiles salvan vidas continuamente y hoy lo han vuelto a demostrar, sacando del agua de noche, con niebla, en condiciones adversas a niños, adultos o unidades familiares como esta.
Esa historia la ha conocido FAROTV a pie de frontera en el recorrido que ha estado haciendo durante toda la madrugada y esta mañana, siguiendo las crónicas de presión que se están contando desde hace días.
Porque esto no ha comenzado hoy, se llevan produciendo repuntes migratorios que han terminado por explotar con el conocimiento de la sentencia del Tribunal Supremo y el comportamiento que Marruecos está teniendo sin manejar como debe la situación.
Eso sin contar el absoluto abandono por parte de Europa y la falta de acción inmediata del Gobierno de España.
El rescate de este matrimonio y su bebé pone el foco en la auténtica tragedia que se está produciendo y en la enorme presión migratoria. No es que se echen al agua los tradicionales perfiles asociados a la inmigración, no. Se echan al agua niños, chicas, mujeres y familias al completo como este caso con un bebé.
Y estas personas cruzan los arenales y nadie impide que lo hagan. Marruecos no ha previsto las líneas de contención necesarias no ya para ejercer su debido control de fronteras, sino para proteger las vidas de sus propios nacionales.
Hoy por vía las vías están abiertas y Marruecos ofrece su peor cara, la de no protección de sus compatriotas.
En medio de este caos, la Guardia Civil hace lo que puede. Atiende a quienes llegan con casos de hipotermia, coge en primera línea a los que alcanzan mojados los arenales. Y salva vidas en el mar como el de esta unidad familiar, el matrimonio con un bebé solo de días.
¿Cómo puede suceder esto?, ¿cómo una madre pone en riesgo a su hijo de pocos meses amarrándoselo a la espalda para echarse al mar con su marido, sabiendo además que está embarazada?
¿Cómo pueden darse estas escenas en una frontera sur sobre la que debe intervenir Europa? Es una auténtica vergüenza sin freno, una situación imposible de ser controlada y que deja escenas dramáticas.
Aumentan los muertos, los desaparecidos, llegan niñas solas sin sus padres, familias y ojo, también miembros por separado. Porque a pie de frontera también se ha conocido de la llegada de una madre un día y, jornadas después, la de tres sus hijos mayores de edad.
Sigue la presión migratoria, siguen entrando inmigrantes y la presión no cesa sobre Ceuta en una imagen que exige de una respuesta a nivel nacional clara y de refuerzos por parte del Gobierno de la Nación para que se pueda controlar todo lo que está pasando.
Locura total, descontrol absoluto en Ceuta. Es una barbaridad lo que está pasando. Miles de…
El inicio de la temporada se vislumbra cada vez más cerca en las diferentes competiciones.…
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha hablado esta misma mañana con el presidente de…
Comisiones Obreras (CCOO) de Ceuta ha manifestado su "profunda preocupación" por la situación que atraviesa…
Ceuta atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años desde 2021 en…
La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha reclamado la instalación de balizas, redes y…