El hallazgo por parte de la Guardia Civil del cadáver de un subsahariano en aguas de Benítez este pasado jueves eleva a 3 los cuerpos sin vida que permanecen sin enterrar en Ceuta.
El joven fue localizado enfundado en traje de neopreno, motivando la activación de los GEAS que procedieron al traslado del cuerpo a la base del Servicio Marítimo, ubicada en el muelle pesquero.
El cuerpo de este joven queda en depósito, en donde hay otros dos cadáveres más de inmigrantes que no han podido ser enterrados hasta la fecha.
Al margen del subsahariano cuyo cadáver fue localizado ayer, hay otro subsahariano que falleció el pasado 29 de agosto y un marroquí que murió en el hospital pocos días después.
En este último caso se logró su identificación, pero Marruecos ha impedido cualquier traslado de cadáveres al país de origen, aunque sean sus propios compatriotas, para ser enterrados en su propia tierra.
No hay cámaras suficientes y no llegan las autorizaciones judiciales para el entierro
No hay cámaras suficientes, los cuerpos se acumulan y las licencias de enterramiento, las autorizaciones que debe tramitar el juzgado, no llegan.
El problema es de envergadura, no solo porque haya ya 3 cadáveres esperando entierro, sino porque además no hay neveras suficientes para conservarlos y las que existen no tienen capacidad de aguante durante tanto tiempo.
Sin morgue y casi un mes sin entierro
La morgue que fue habilitada tras la tragedia del Tarajal cerró tras haber acogido decenas de muertos derivados de las avalanchas del 30 y 31 de julio.
La situación es grave porque siendo Ceuta ciudad frontera, en cualquier momento puede aumentar el número de fallecimientos sin que haya espacios suficientes si no se autorizan los entierros urgentes.
En el caso del subsahariano fallecido el pasado 29 de agosto, ha transcurrido casi un mes sin que se haya procedido a darle sepultura.






