Hay vidas que resumen un siglo entero de historia. La de Gregorio de la Pinta Mediavilla es una de ellas. El pasado sábado, este vecino muy querido de Ceuta celebró nada menos que 100 años de vida acompañado de su familia y rodeado del cariño de quienes han compartido con él décadas de recuerdos, trabajo y dedicación a la ciudad.
Natural de Palencia, Gregorio pasó buena parte de su juventud en Madrid antes de iniciar una etapa profesional ligada al ámbito militar y sanitario. Primero llegó destinado al Hospital Militar de Tetuán y, posteriormente, al Hospital Militar de Ceuta, ciudad de la que acabaría enamorándose para siempre.
Durante años compaginó su labor en el Hospital Militar con el trabajo en la conocida Farmacia De La Pinta, situada en el Paseo Marina Española, en la barriada de Alfau, y muy popular entre generaciones de ceutíes. Allí atendió a miles de vecinos, convirtiéndose en una figura cercana y reconocida en la ciudad.
Gregorio llegó a alcanzar el rango de teniente en el Hospital Militar. Incluso tuvo sobre la mesa la posibilidad de ascender a capitán, aunque aquello implicaba abandonar Ceuta para trasladarse a Granada. No dudó demasiado. Prefirió quedarse.
“Como aquí, en Ceuta, no se vivía en ninguna parte”, recuerda su familia que repetía siempre convencido de que había encontrado en la ciudad el lugar perfecto para desarrollar su vida.
Y así fue. Eligió quedarse en Ceuta, continuar trabajando en la farmacia y formar aquí su historia personal. Muchos ceutíes todavía recuerdan la cercanía y la atención que ofrecía tras el mostrador de aquella farmacia que se convirtió en un punto de referencia para vecinos de varias generaciones.
Además, durante gran parte de su vida estuvo acompañado por su esposa, Inmaculada Esgleas Contreras, con quien formó una familia profundamente unida a Ceuta y a su historia.
Entre las innumerables historias que guarda Gregorio hay una especialmente llamativa y que su familia sigue recordando con una sonrisa. Cuando estalló la Guerra Civil en Madrid, el Gobierno de la II República organizó la evacuación de numerosos menores para alejarlos del conflicto.
Gregorio y todos sus hermanos fueron subidos a uno de aquellos conocidos como “trenes de niños”, cuyo destino final era Rusia. Sin embargo, el convoy nunca llegó a salir del país. El trayecto se detuvo en Barcelona, donde los pequeños fueron acogidos temporalmente por distintas familias.
Tiempo después, sus padres consiguieron localizarlos y fueron recuperándolos uno a uno hasta regresar todos juntos a Madrid.
A sus 100 años, Gregorio acumula experiencias que parecen sacadas de varios libros distintos. Ha vivido una Guerra Civil, la posguerra, enormes cambios sociales y tecnológicos y, recientemente, también una pandemia mundial como la del covid-19.
Sin embargo, el coronavirus apenas logró afectarle. Siempre ha demostrado la fortaleza y la salud pese al paso del tiempo.
De los ocho hermanos que fueron, hoy solo quedan él y una hermana menor que reside actualmente en Madrid. La vida le ha permitido ser testigo de un siglo entero de transformaciones, desde una España muy distinta a la actual hasta la revolución tecnológica de nuestros días.
Pese a los achaques propios de la edad, mantiene el cariño de toda una familia que este fin de semana quiso devolverle parte de todo lo que él ha dado durante décadas.
La celebración de este centenario tuvo lugar en el restaurante Baco, en pleno centro de Ceuta. Hasta allí llegaron familiares procedentes de Sevilla y Madrid para compartir una fecha tan señalada.
Cerca de quince personas participaron en un encuentro marcado por las sonrisas, la emoción, los regalos y los recuerdos compartidos alrededor de la mesa. Una reunión familiar sencilla, pero cargada de simbolismo para homenajear a quien ha dedicado prácticamente toda su vida a Ceuta.
Desde el propio Mesón Baco también quisieron dedicar unas palabras a Gregorio y a toda su familia tras la celebración. “Queremos dar las gracias de corazón por confiar en Mesón Baco Restaurante para una celebración tan especial como estos cien años. Ha sido un auténtico honor formar parte de un momento tan importante y compartir con vosotros una ocasión llena de recuerdos, alegría y emoción”, expresaron a través de redes sociales.
El establecimiento añadió además que “todo el equipo de Mesón Baco Restaurante os desea mucha felicidad y muchos años más para seguir celebrando juntos”, reflejando el ambiente cercano y emotivo que marcó la jornada.
Gregorio de la Pinta no solo celebró cien años. Celebró un siglo de memoria, trabajo, esfuerzo y cariño por una ciudad que hizo suya hace ya muchas décadas y que también le guarda un lugar especial en su historia.
Además, Gregorio es un lector diario de El Faro de Ceuta, periódico al que sigue cada jornada desde hace años para mantenerse informado de toda la actualidad de la ciudad. Desde esta casa queremos sumarnos también a esta fecha tan especial y desearle un muy feliz cumpleaños, acompañado del cariño de su familia y de todos aquellos que le aprecian en Ceuta.
La Plataforma de Usuarios Afectados de Marina Hércules, compuesta actualmente por más de 50 personas…
La Dirección Nacional de Meteorología de Marruecos ha emitido este domingo, 24 de mayo, una…
El mercado laboral en Ceuta presenta presenta diferentes ofertas durante la segunda quincena de mayo…
La Guardia Civil ha confirmado la localización de las tres embarcaciones semirrígidas pertenecientes a la…
La situación en la frontera del Tarajal, que conecta Ceuta con Marruecos, ha recuperado este…
La AD Ceuta cosechó una victoria de peso en el Principado por 2-0 ante un…