En todo este asunto del retorno de los menores marroquíes a su país, que ha sido reprobado por la Fiscalía en forma de denuncia, se va a terminar perdiendo el norte. Y así será por la tendencia existente en este pueblo a teñir de heroísmo aquello que no lo es, sacando la vena del españolismo trasnochado a pasear a sabiendas de que hay temas muy concretos en los que se sabe que se puede obtener un aplauso popular generalizado. Tras saber que la Fiscalía ha hecho su trabajo (¿para qué queremos a los fiscales si nos llevamos las manos a la cabeza porque investigan o denuncian?), se ha generado una cadena de despropósitos impropia de este gobierno y de los que se han lanzado a opinar sin, en el fondo, decir algo con fundamento.
Dejemos que la Fiscalía denuncie y dejemos que el Juzgado haga su trabajo en torno a lo que se hizo bien o mal con las devoluciones de menores en agosto pasado que, no olvidemos, la propia Ciudad Autónoma paró en su totalidad (porque eso no lo hizo un juez). Si creemos en el sistema, dejemos que esto llegue a donde tenga que llegar porque es el único camino existente para fiscalizar y clarificar un modo de proceder que vino apadrinado por el Ministerio del Interior, ahora desaparecido. Eso es lo que sí tendría que preocupar a la clase política, no que una Fiscalía denuncie, sino que un ministro del Interior se esconda.
Conocida la información, poco le faltó al alcalde para comparecer no una, sino hasta dos veces (primero en comunicado, luego en atención a los medios) para anunciar que, básicamente, si hay que quemarse en la hoguera, él da el primer paso. Pero resulta que aquí nadie tiene que quemarse, ni nadie tiene que salir a torear en un ruedo revuelto, aquí se trata de dejar a la justicia en paz, que trabaje y que se posicione. No hacen falta héroes, hacen falta procedimientos claros; no hace falta que se alborote al pueblo a sabiendas de que un tema que lleve la palabra MENA tiene caballo ganador, solo es necesario que los políticos se olviden por un momento de los fiscales y los jueces hasta que estos les digan si se actuó bien o mal y, si se hizo mal, dónde cabe la responsabilidad. Porque si uno gobierna, si uno manda, si uno dispone de asesores es para intentar que los aciertos superen a las equivocaciones.
No me gusta esta cascada de reacciones sentimentales, ni que busquen opinadores para no decir en el fondo nada valiente. Dejen en paz a la justicia. Eso es ahora lo inteligente. Lo demás es ridículo.
Taburete ha puesto el broche de oro a esta edición del Ceuta Music Park con…
Familias de jóvenes desaparecidos en la frontera sur, al cruzar de Marruecos a Ceuta, solicitan…
La Guardia Civil de Ceuta ha compartido en sus redes sociales una de esas historias…
El Salón del Trono del Palacio de la Asamblea ha acogido este miércoles la presentación…
La derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial 2026 ha dado…
Vuelta a clases. Lunes por la mañana. El profesor suelta la perorata y te encuentras…