Opinión

Filosofía y tristeza

No queremos pensar más. Cuando por fin ponemos el punto y seguido a la intendencia cotidiana sentimos que ya hemos cubierto nuestro cupo de pensamiento. Entonces, cuando por fin conseguimos parar, no queremos pensar: queremos ser felices. Cada uno de nosotros emprende esa búsqueda de felicidad a su manera.

Algunos intentan conseguirla haciendo cosas (senderismo, escalada, viajes…), llenando cada instante de vida de acción. Otros optan por la evasión y consumen series, películas, libros y música como algunos consumen opiáceos: con la esperanza de que calmen el ruido y nos proporcionen una evasión temporal de nuestros males cotidianos. Algunos siguen los consejos de otros que parecen más felices y se entregan al mindfulness, a habitar el momento presente sin juicio.

Difícilmente, tras enfrentarnos a las muchas y variadas pruebas que nos impone la vida cotidiana, nos apetece dedicarnos a reflexionar porque es posible que, si nos ponemos a hacerlo, más que acercarnos a la felicidad acabemos sumidos en emociones mucho menos positivas. «La filosofía sirve para entristecer», dijo Deleuze. Esa cita se me quedó grabada la primera vez que la leí y desde ese momento he pensado mucho en la relación entre filosofía y tristeza.

En los últimos tiempos me he convencido de que la filosofía y la tristeza tienen bastante en común. Para empezar, son incompatibles con los ritmos que nos marca la vida contemporánea. Ni a la reflexión ni a la tristeza les bastan los 25 minutos de autobús a la vuelta del trabajo, los 15 minutos de cola en la oficina de Correos (siempre y cuando se vaya a una hora poco concurrida) o los 10 minutos que dedicamos a darnos una ducha a toda prisa. ¡Y ni siquiera tenemos eso! Esos momentos suelen estar plagados de pensamientos instrumentales, operativos: tareas pendientes, listas de la compra, trabajo acumulado.

“Creo que la tristeza y otros dolores acaban desembocando en la filosofía, así, con minúscula, entendida como reflexión sobre lo que nos importa e interpela”

Así, ambas son, con más o menos éxito, empujadas por lo urgente hacia el fondo de la mente. Tal vez porque sus tiempos no son compatibles con lo que nos exige la vida moderna, la filosofía y la tristeza también tienen en común que son una especie de tabú que es tabú decir que es tabú, si me permiten el juego de palabras. Todos queremos ser profundos, pero no nos permitimos pensar demasiado, por si acaso nos pasamos.

De igual modo, todos estamos muy concienciados con la salud mental, pero decimos «anímate» al prójimo que va arrastrando el alma y los pies por la vida más de tres días seguidos. La tristeza y la filosofía existen (y resisten), hacemos un esfuerzo por reconocerlas de cara a la galería, pero preferimos no hacerles demasiado caso. Además, creo que la tristeza y otros dolores acaban desembocando en la filosofía, así, con minúscula, entendida como reflexión sobre lo que nos importa e interpela.

Cuando nos permitimos estar tristes, insatisfechos, frustrados o furiosos, cuando encontramos el tiempo para ello, es probable que acabemos dándole vueltas a nuestras circunstancias y, quién sabe, hasta dándonos cuenta de que hay cosas que no están bien y que deberían (deberíamos) cambiar. Tal vez esa sea otra de las razones para que ni la filosofía ni la tristeza encajen bien en la sociedad actual. Pero yo lo entiendo, de verdad.

Ya tenemos bastantes quebraderos de cabeza. ¿Por qué íbamos a querer «permitirnos estar tristes»? ¿Para qué vamos a dedicar tiempo a pensar, si alejarnos de la felicidad es un posible efecto colateral de hacerlo? No puedo darte una respuesta, pero sí puedo dejarte con una pregunta: ¿De verdad crees que no pensar (o no permitirte estar triste) sí va a ayudarte a ser feliz?

Entradas recientes

Mejoras para el taxi: más marquesinas, seguros económicos y lucha contra los piratas

La Asociación Unificada de Taxis de Ceuta ha querido expresar públicamente su más sincero agradecimiento…

01/05/2026

La Ciudad concede 163.000 euros para la rehabilitación de viviendas en el Polígono

El Gobierno de Ceuta ha aprobado de forma definitiva la concesión de una subvención para…

01/05/2026

Sueldos precarios y falta de derechos: las claves de la próxima manifestación convocada por ATME

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), también con representación en Ceuta, ha anunciado…

01/05/2026

1º de Mayo con CSIF: trabajamos mejor y denunciamos la crisis en la subida de precios que afecta a las familias españolas

CSIF, tercera fuerza sindical en España: el encarecimiento de la energía, la subida de la…

01/05/2026

Ceuta apuesta fuerte por el deporte: subvenciones 2026 para clubes, federaciones y desplazamientos

El Instituto Ceutí de Deportes (ICD), organismo dependiente de la Consejería de Comercio, Turismo, Empleo…

01/05/2026

Nueva convocatoria de ayudas para ocio infantil y conciliación familiar

El Gobierno de Ceuta ha aprobado un paquete de ayudas dirigidas a menores en situación…

01/05/2026