El secretario de Estado para la UE, Iñigo Méndez de Vigo, detalló ayer las “líneas rojas” de España en el presupuesto de la UE para el septenio 2014-2020 y que pasan por no aceptar recortes en las partidas de Agricultura y de Cohesión. Tal y como despacharon las agencias de noticias, entre las peticiones que va a hacer el país se encuentra una defensa clara de los intereses de Ceuta y Melilla, ya que se va a solicitar ante las instancias europeas que reciban un tratamiento especial por su peculiar situación geográfica y vulnerabilidad.
España va a ser contribuyente neto en el presupuesto plurianual para los próximos siete años, pero defiende que no se debe recortar el presupuesto propuesto por la Comisión Europea (CE), frente a otros países con las mismas características, indicó Méndez de Vigo en el debate público del Consejo de Asuntos Generales de la UE.
“Desde el punto de vista de un país que va a presentar este jueves un sólido ajuste en su presupuesto nacional, la idea según la cual los ajustes nacionales deben corresponderse con ajustes presupuestarios a nivel europeo, es incorrecta”, argumentó.
Una reducción del presupuesto europeo “va en contra de nuestros propios actos”, dijo el representante español, que recordó que los líderes aprobaron en la pasada cumbre la agenda para el crecimiento y ahora algunos proponen reducir las contribuciones que se han destinado a ese plan.
Méndez de Vigo pidió que, en caso de que haya consenso a favor de una reducción, se tengan al menos en cuenta las partidas que ya han sufrido un ajuste, que son fundamentalmente la Política Agrícola Común (PAC) y la Política de Cohesión.
En estas dos áreas hay propuestas que a España “le parecen rechazables”, afirmó, al tiempo que subrayó que en primer lugar “hay que tener en cuenta la crisis económica que estamos padeciendo y ayudar a los países que están en una peor situación”.
Consideró que poner en riesgo la propuesta de regiones transitorias (para aquellas con un PIB de entre el 75 % y el 90 % de la media comunitaria) y utilizar los datos para medir la renta de las regiones del periodo 2007 a 2009 “no tiene en cuenta precisamente las repercusiones de la crisis económica”.