Imagínense que reciben una carta certificada del juzgado para entrar en prisión, que se trate de un error y que le indiquen que tiene 48 horas para entrar en la cárcel. Esto le ha ocurrido a un policía de Isla Cristina tras recibir una notificación por correo certificado desde un juzgado de Ceuta.
Su historia la conocemos ahora y representa una serie de trabas en el camino, casualidades dirían alguno, que ha tenido que ir solventando para evidenciar que todas ellas eran falsas. Unos errores que le causaron algún que otro disgusto y mal rato.
¿De qué se enteró por error?
Su nombre es Pedro y ha querido compartir su experiencia en la sección ‘La hora de los fósforos’ del conocido programa Herrera en Cope.
A este programa llaman los oyentes para contar diferentes circunstancias que les han ocurrido en la vida, siempre alrededor de un tema, que en este caso era “¿de qué se enteró por error?”.
Notificación del juzgado de Ceuta
En su exposición, este miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado recibió una notificación por correo certificado de un juzgado de la ciudad autónoma, pero expresa que “yo no había estado en mi vida en Ceuta”.
Al abrirla, comenta que le daban un plazo de 48 horas para ingresar en prisión por un delito relacionado con el tráfico de estupefacientes. Hasta ahí podría tratarse de una confusión normal, pero es que Pedro es miembro de la Policía.
24 horas para arreglar el asunto
Para poder arreglar este desaguisado, se puso en contacto con el juzgado y le contestaron que en 24 horas tenía que personarse en alguna de estas instalaciones, cosa que hizo en la que estaba más cerca de su hogar.
Una vez en el juzgado, resalta que le faltó entregar la hipoteca de su casa.
“Mi nombre, mis datos…”
Asimismo, ha relatado a los presentadores de ‘La hora de los fósforos’ de la cadena Cope que “la carta venía a mi nombre con todos mis datos y resulta que es un individuo que se llama exactamente igual que yo”.
La única diferencia, el matiz, lo ha desvelado el agente. “Solamente nos diferenciamos en dos números del carnet de identidad”, ha explicado.
Situación difícil de gestionar
Ha sido una situación difícil de gestionar de la cual este policía expresa que se puso “con el cuerpecito muy malo” y no fue mejor cuando se lo comentó a su esposa, ya que esta le dijo “Dios mío, esto que es”.
Un momento complicado que logró resolver, pero aquí no termina la mala suerte con la que se ha topado el agente.
Ahora… Hacienda
Pero esta historia no acaba aquí, ya que, al poco tiempo, en torno a los 3-4 meses, recibió una carta de Hacienda que le decía que iban a embargarle una empresa de ruedas, “que era también del mismo individuo”.
El tema es que ni él tiene problemas con Hacienda ni tampoco tenía una empresa de ruedas para que se la pudieran embargar.
“O se cambia el nombre o me cambio yo”
Para finalizar en esta curiosa intervención conocida en el popular programa de Herrera, el protagonista de esta historia señala en tono jocoso que no ha tenido nunca el placer de conocer a esta persona… “pero vamos, o se cambia él de nombre o me cambio yo”.
Una serie de catastróficas desdichas por tener el mismo nombre que el de una persona con problemas con la ley. Esto es lo que ha tenido que vivir, o más bien soportar, este miembro de la Policía, aunque, afortunadamente, todo ha quedado solo en una anécdota que poder contar.
Son las casualidades de la vida que causaron más de un disgusto al protagonista de esta historia.
Pues como en ceuta les den por meter en la cárcel a los que tienen el mismo nombre y apellidos esto va a ser una feria
En la casa de mi vecino entro la policia y a punta de pistola todos en el suelo encañonados y tres de ellos menores y el mas pequeño, malito con sindrome de down, todo destrozado, y para colmo fue una equivocación. Ni pío en la prensa. Se lo comieron con papas. Por cierto el abogado les dijo que no vamos a conseguir nada.