Cuando uno consigue acceder al interior del castillo de San Amaro es recibido por el cantar de dos jilgueros, un pájaro mixto, y por los cariñosos ladridos de Wilma.
Son los compañeros de Enrique, que nació hace 67 años en la misma morada en la que todavía vive, aunque no sabe por cuánto tiempo. Porque, aunque en el mismo edificio vivieron sus padres y antes que ellos sus abuelos, el castillo de San Amaro es propiedad del Ministerio de Defensa, y administrado desde enero de 2009 por la Subinspección General del Ejército en Sevilla. Además, la Ciudad Autónoma ha solicitado al Ministerio de Defensa la cesión del castillo para rehabilitarlo, ya que es un símbolo de la toma de Ceuta por parte de los portugueses, quienes construyeron San Amaro para proteger la zona más débil de la costa, por la que ellos entraron en 1415, de lo que dentro de poco se celebrarán 600 años.
Todo comenzó de manera inocente para Enrique. “Tenía el techo mal, y como es BIC nosotros no podemos arreglarlo. Vino una arquitecta de la Ciudad, y en vez de ceñirse al techo, hizo el estudio de todo el edificio”, explica. Pero el estudio arquitectónico se extendió a todo el inmueble (no sólo a la zona que Enrique usa como residencia), y las reparaciones fueron tasadas en más de un millón de euros. El 26 de febrero del año 2008 la ciudad instó al propietario, en virtud de ese informe, a que reparara el inmueble. Debido al elevado coste de esas obras, no se pudieron llevar a cabo y tres meses después, en junio, Enrique recibió la primera notificación para irse. Según su abogada, Ana Gamboa, se trata de una venganza. “Tiene que serlo. En 2004, cuando cambió la ley y dejó de pagar la tasa anual por el uso del castillo, le dijeron que podía quedarse. Después, cuando pide que lo arreglen, le abren un expediente para que se vaya, que además cita el anterior expediente de la Ciudad”, relata.
La situación es compleja. Enrique entiende el estado deteriorado del edificio. Muestra el techo, y muestra las humedades de las paredes. “¿Y si su familia vive aquí desde hace tanto, por qué no lo arreglaron?”. “Es que es BIC, y había muchos problemas. Por nuestra cuenta no podemos hacer nada”. Así lo marca la Ley de Patrimonio Histórico: cada vez que se realiza alguna obra en un inmueble protegido con esta clasificación, debe ser estudiado por la administración. En el caso de Ceuta, y desde que las competencias fueron transferidas, por la comisión de Patrimonio, dependiente de la Consejería de Educación, Cultura y Mujer. Lo único que sí puede hacer el habitante de la fortaleza es pintar, para paliar de alguna manera las humedades. “Esto se inundó con las lluvias, quedó muy mal. Sí que he tenido problemas con ello”, explica.
Enrique cuenta que la razón de que vivan aquí es que su abuelo era carabinero, y por eso le dieron el uso del castillo de San Amaro. Aún conserva una foto de aquellos tiempos. Después fueron sus padres, donde criaron a seis hijos (Enrique es el tercero), y en el año 2001 la titularidad del uso pasó a él, a pesar de que nadie de su familia siguió la tradición castrense. Él, por ejemplo, ha estado trabajando durante más de cuarenta años hasta que se jubiló de su trabajo en una ferretería. Una actividad que compatibilizaba con su gran afición, el silvestrismo: los trofeos no caben en la vitrina, que ocupa una pared entera de su habitación. “Bueno, me retiré el año pasado precisamente”, asegura.
Por ahora está tranquilo, aunque sabe que algún día pueden echarlo. “Hace tiempo que no me llega una carta diciéndome que me vaya. No me imagino fuera de aquí, no sabría dónde ir. Pero no pienso en ello, ya llegará el momento, si llega”, reflexiona. Por ahora puede estar tranquilo, puesto que su caso está en un recurso contencioso-administrativo, en la Audiencia Nacional. La sentencia aún tardará en salir, y aún quedaría recurrir al Tribunal Superior de Justicia si la sentencia fuera en contra. Lo único que pide Enrique es que si algún día deja lo que para él es la casa en que nació, le ayuden. “Pero quién sabe qué será el futuro”.
Un embrollo legislativo que dura desde hace varios años
Tres leyes entran en liza en la historia de este castillo y quienes lo han habitado. La primera, la la antigua Ley de Dominio Público. Ésta fue la que permitió primero a los abuelos de Enrique y luego a sus padres, y después a él, conseguir el uso residencial del edificio a cambio del pago de una tasa anual. Después, la Ley de Patrimonio Histórico. Al ser declarado el castillo de San Amaro un Bien de Interés Cultural(BIC), dispone de especial protección. Para hacer cualquier obra en una edificación de estas características debe recibir el visto bueno de la comisión de Patrimonio. Además, según esa ley es el propietario del BIC, y sus inquilinos nunca han sido propietarios, ya que ha pertenecido siempre al Estado. Así, a lo largo de las décadas el castillo ha ido dejándose deteriorar. Después, la Ley 33/2003 de Patrimonio de las Administraciones Públicas derogó la Ley de Dominio Público, pero se permitió a Enrique seguir viviendo hasta que llegó el informe de la ciudad. Ahora el expediente de desahucio está recurrido en la Audiencia Nacional, a la espera de sentencia.
Breve historia del castillo de San Amaro y alrededores
A finales del siglo XIX y principios del XX la romería de San Antonio se celebró en San Amaro
Como curiosidad, cabe la nota histórica de que las inmediaciones del castillo de San Amaro fueron utilizadas varias veces como el escenario ideal para la romería de San Antonio que todos los años se celebra a principios de junio. Al menos están registradas dos ocasiones. Una en 1883, y la otra a principios del siglo XX, tal y como muestra la foto superior de esta página. No se sabe con exactitud el año al que pertenece, pero por los cañones de 150 mm modelo ‘Ordóñez’ que se pueden ver en la foto, se trata de una fecha anterior a 1917, cuando quedaron sin uso. El motivo de este cambio y no llegar hasta la ermita de San Antonio se puede deber, precisamente, a las nulas facilidades que había en aquella época para acceder hasta el templo que acoge la imagen del popular santo, por la evidente diferencia entre las infraestructuras entre entonces y ahora.
La Federación de Gimnasia de Ceuta ha vuelto a dejar constancia de su excelente progresión…
Hemos leído con atención la carta publicada por la consejera de Sanidad y Servicios Sociales…
El cáncer de piel sigue siendo uno de los tumores más frecuentes y, al mismo…
El juicio por la muerte violenta de un bebé en una vivienda ubicada en Alférez…
Las altas temperaturas ya se han instalado en Ceuta y muchos buscan fórmulas para hacer…
En el CEIP Maestro Juan Morejón, de Ceuta, están de celebración por la graduación de…