El asturiano de 51 años, llamado J. C. G. y residente en Torremolinos, que falleció este lunes al caer al mar desde el ferry Passió per Formentera, murió de asfixia por inmersión, lo cual se concluye de la autopsia practicada al cuerpo. Según pudo conocer este periódico, el traslado de los restos mortales a Ourense, donde reside su familia, se efectuará hoy para su incineración. A pesar de que era natural de Asturias, sus restos se enviarán a la provincia gallega. Tal y como informó la naviera este lunes, una vez que se alertó a la tripulación de que el pasajero estaba en el mar, el capitán puso en marcha el protocolo de emergencia para la situación de hombre al agua, procediendo al arriado del bote de rescate rápido con su tripulación para recuperar al pasajero. Recuperado el pasajero con vida y practicado ejercicios de reanimación y masaje cardiaco respiratorio, no pudo ser recuperado. Ya cadáver fue trasladado al puerto ceutí, en donde tras el reconocimiento del médico forense se procedió a su traslado por la funeraria hasta el Anatómico Forense para la autopsia.
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