El ambiente policial/sindical vuelve a presentarse enrarecido. Se reabre el debate sobre el uso de armas largas por parte de la Policía Local (no es nuevo, en el año 2005 incluso el representante político de Gobernación marchó a Melilla para saber qué estaba haciendo al respecto la ciudad hermana). En esta ocasión el motivo ha sido los apedreamientos contra el Cuerpo de Bomberos, primero, y contra la Policía Local, después, que han llevado a reclamar que los agentes locales puedan usar material antidisturbio para lanzar pelotas de goma contra los agresores... que... no perdamos el norte... son niñatos y adolescentes. Así parece que se solucionan las cosas por parte de algunos, reclamando armas largas para hacer frente a las piedras que lanza un grupo de niñatos. Es para llevarse las manos a la cabeza, en serio, ¿estamos hablando de lo mismo? En vez de comenzar la casa por el tejado, en vez de matar moscas a cañonazos, cabría plantearse recuperar el terreno policial perdido en los barrios que lleva a que se generen situaciones como esta: ser incapaces de entrar en un barrio para localizar a los menores que, ellos sí, son capaces de poner firmes a toda una Policía Local, Nacional y hasta generar un conflicto político entre administraciones, si me apuran.
Tenemos unidades de Seguridad Ciudadana en la Policía Nacional con la formación suficiente como para intervenir en situaciones en las que se les requiera; una UIP que cuesta una millonada cuando la gravedad de los episodios generados sea aún mayor... ¿cómo se pretende justificar que haya una Policía Local con posibilidad de acceso a armas largas cuando sus competencias y funciones ya no es que sean otras, es que deben estar cubiertas como se merece porque para el día a día del ciudadano también son importantes?
Más allá de declaraciones mucho o poco afortunadas, de enfrentamientos que parecen tener a sus espaldas algo más que una simple petición, cabría calmar los ánimos para hacer reclamaciones ajustadas a la realidad que estamos viviendo. Una realidad que hemos dejado que se pierda poco a poco, desde el momento en el que los barrios fueron abandónanse mientras que la única respuesta que supo ‘idear’ la administración fue la de crear una suerte loca de escoltas en la que el pez chico está obligado a proteger al grande... hasta que ya no tengamos más grandes a los que pedir ayuda.
Qué pena, si pena en primer lugar por la pérdida de vidas humanas, más de…
Ante la situación que está viviendo nuestra ciudad tras la entrada masiva de personas de…
¡Rápido, rápido! Las mafias se forran sacando inmigrantes que han llegado a Ceuta en la…
Siguen los intentos de entrada de inmigrantes en parapente desde Marruecos a Ceuta. A pesar…
La playa del Trampolín cuenta ya con nuevas duchas y baños para hacer frente a…
La Policía Nacional ha procedido este sábado a la expulsión de un ciudadano marroquí que…