Categorías: Educación

Cuando el acoso escolar... estalla

El pasado viernes, el adolescente I.B.S., de 14 años, terminó con un brazo reventado a cortes en el Hospital. Momentos antes se había autolesionado al golpearlo contra un cristal del IES Siete Colinas.

Una lesión que fue la gota que colma el vaso de lo que su propia familia denuncia como una clara situación de acoso escolar que se estaría produciendo desde hace un par de meses. El brazo derecho está parcheado de apósitos que ocultan los hasta 30 puntos que recibió producto del corte que le produjeron los cristales. Su madre quiere se adopten medidas y denuncia que ante esta situación se podía haber hecho mucho más.
El protagonista de esta historia cursa 1º de ESO y llevaría sufriendo insultos de forma permanente por entre 4 y 5 jóvenes de su misma edad que le menosprecian con insultos racistas. El día de los hechos volvió a producirse la misma situación en uno de los pasillos, en un momento en el que el joven salía de un aula para acudir a otra. Allí terminó enzarzándose con dos de estos adolescentes que además de increparle le habrían dado con una goma elástica en el pantalón. Eso llevó a un cruce de empujones que terminó con I.B.S., ya harto, golpeando su brazo contra uno de los cristales por rabia.
La madre del menor lamenta que esta situación haya terminado así y pone el acento en los meses que su hijo estaba soportando el menosprecio constante de un grupo concreto de adolescentes al parecer, única y exclusivamente, por “ser mestizo”. Según denuncia a El Faro (tiene pensado a partir de mañana hacerlo por otras vías), en un encuentro que mantuvo con uno de los profesores de su hijo éste ya le comunicó que otros estudiantes le insultaban. “Yo le dije que le apartaran de la gente conflictiva”, reseña la madre. Hace unos meses falleció su esposo y esta situación ha influido directamente en su hijo, de ahí que acudiera a pedir una mayor atención para él. Hasta que el profesor le dijo que tenía conocimiento de estos insultos la mujer no era conocedora de los hechos ya que el menor no se lo había contado. Considera que las lesiones que se produjo podían haberse evitado de otra manera.
La dirección del instituto ha confirmado a este medio que ya han abierto un expediente sobre lo ocurrido y que, de hecho, desde el mismo viernes están investigando el tema. Disponen de un protocolo que aplican a rajatabla ante cualquier caso de acoso escolar del que puedan tener constancia pero, advierten de la clave: deben saber que ese acoso existe para actuar. En el caso de marras la dirección clarifica que nunca permiten que se produzca ningún acoso y que en cuento la situación es comunicada por el propio menor o su familia se actúa. Argumentan que nunca han tenido conocimiento de que con I.B.S. existiera una situación de acoso como tal denunciada. “Inmediatamente se toman medidas”, advierten desde el centro, “pero no nos consta nada”.
La madre del adolescente replica que un profesor del propio centro fue el que le informó de esos insultos que, considera, han degenerado en esta situación. “Podía haber perdido a mi hijo”, critica.
El menor tuvo que ser trasladado en una ambulancia del 061 hasta el Hospital tras perder abundante sangre, lo que obligó incluso a que se le practicara  un torniquete con un plástico. La madre denuncia que en el centro no se le atendió con la rapidez debida: “Me llamaron por teléfono diciéndome que mi hijo sangraba mucho y yo misma les dije que le hicieran un torniquete”, explica. “Fui al Hospital pensando que ya estaría allí pero viendo que no llegaba tuve que llamar a mi hermana para que fuera al instituto porque mi hijo aún estaba allí, había perdido muchísima sangre y estaba a punto de desmayarse. No había allí nadie especializado para atenderle y si la ambulancia llega a tardar un poco más... no lo contamos”.
El 061 tardó cerca de diez minutos en llegar al IES desde la primera llamada que se efectuó. La familia del menor asegura que el propio enfermero de la ambulancia les dijo que, debido a la sangre perdida, podía haber sobrevenido un desenlace peor. No obstante, la dirección del centro considera que las medidas que llevaron a cabo fueron las adecuadas, que los profesores actuaron correctamente tomando las medidas que se establecen en el protocolo que existe y surtiéndose de los medios de que disponen además de avisar a familiares y sanitarios con la mayor celeridad.

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