Es un auténtico desastre. Es un no parar. Durante la madrugada de este jueves los intentos de cruce a nado a Ceuta no han cesado, hasta el punto de que la Guardia Civil está completamente desbordada.
En el transcurso de toda la noche y en lo que va de día, los agentes del Instituto Armado no han parado de sacar a inmigrantes del agua.
Todas las unidades de la Benemérita están desplegadas tanto en el mar como en la carretera.
Es una de las peores noches, supera incluso a la del miércoles. Siguen llegando, no cesan en los intentos de echarse al agua. Y lo peor es que hay más en Marruecos buscando el mismo sendero.
La situación es tremenda, desesperante, al límite. Y Ceuta ha solicitado ayuda a las más altas instancias, ha pedido el socorro que no llega.
La ciudad está sometida a una tensión sin límites. Y los que llegan advierten de que hay más en Marruecos siguiendo su camino. Es un no parar y Ceuta no puede seguir así.
Los gritos se escuchan en el agua, gente lamentándose y los vecinos indicando dónde está la orilla junto a guardias civiles.
El descontrol es total y la niebla no ayuda a mejorar la situación. Ayer el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, demandaba ayuda y acción urgente, pero de momento no llega y los ceutíes se desesperan.
La sensación que hay en la calle es que aquí se está produciendo una tensión sin igual, una presión de Marruecos sobre Ceuta. La Marina actúa pero las costas están sin control puesto que la gente sigue saliendo sin que nadie los pare.
“Como Pedro por su casa”, dicen algunos. Desde las seis de la mañana no se ha detenido una situación descontrolada y entregada a un momento extremo.
El Instituto Armado contiene en el Tarajal a medio centenar de inmigrantes, pero algunos llegan sin ser vistos y huyen a la carrera.
Están por toda Ceuta. Es la peor de las situaciones vividas y recuerda a la crisis de mayo.
En el agua se escuchan gritos de gente pidiendo ayuda. Sus cabezas entre la niebla se mezclan con flotadores y boyas.
A la carrera los chavales en neopreno huyen de los controles y suben por el puente hacia el Príncipe. A esos no se les ve, la cuenta es imposible de aclarar.
Todos los que llegan desorientados o escapan o preguntan por el CETI. Es un goteo imparable y la sensación de que el Gobierno de España no está haciendo lo que debe.
La Guardia Civil no puede más ni en mar ni en tierra. No hay refuerzos, pero lo peor es la sensación de que no existe un final.
Eso es lo que recuerda a mayo, a esa época en la que entraban sin control. Más de 12.000 personas en dos días, ahora se producen entradas por goteo. Han llegado niños y adultos, el CETI está lleno, con más de mil inmigrantes dentro y más de mil fuera.
Los recursos de menores también al límite y la Ciudad sin saber ya qué hacer.
Este jueves está prevista la comparecencia del delegado del Gobierno; en una jornada en la que están saliendo sin control a nado desde Marruecos.
Los marroquíes llegan a nado en grupos e incluso, como ha presenciado este medio, cantando, tal cual.
Un grupo pisado tierra a las 7.38 horas en la zona de la Almadraba y se acercaba cantando sobre flotadores. Esto, mientras pasaba la embarcación del Servicio Marítimo cargada hasta los topes.
La situación que se aprecia a pie de costa es de auténtico descontrol. Llegan por todos lados sin que se pueda dar con ellos, a Juan XXIII, a la Almadraba, al Recinto. Pero, corren y se mezclan con los ciudadanos que hacen deporte.
La Salvamar también está actuando llena de inmigrantes que recogen del mar.
Está claro que al efecto llamada de la sentencia más conocida de todas, se suma la acción de un Marruecos que no está haciendo el control debido en sus costas, porque la misma frontera marítima se ha abierto a la salida de marroquíes.
En el agua se ven flotadores y cabezas, muchas cabezas de aquellas personas que se mantienen a flote. La situación es muy delicada, Ceuta está viviendo momentos extremos.
Los ciudadanos están siendo testigos de lo que pasa, esto no es algo que pueda ocultarse ni mucho menos, como desafortunadamente dijo la Ciudad, es comparable al verano de 2021.
No, esto es una entrada masiva sin control. Una especie de burla a cualquier tipo de control en frontera que debe hacerse y un olvido por parte de Europa brutal, además de la falta de acción enérgica del Gobierno de España y el fracaso de la burocracia.
Están llegando mujeres, niños, mayores… nadie los para. Aumenta esa sensación de despropósito de que Marruecos permite todo. Porque lo que sucede en Ceuta es gravísimo.
Pasadas las 08:30 de la mañana, los inmigrantes entraban también bordeando el espigón del Tarajal.
La presión migratoria se ha producido durante toda la madrugada y a primera hora de la mañana continúa en aguas del Recinto, a donde llegan jóvenes a nado sin que puedan ser interceptados. Es un auténtico desastre, es una auténtica dejadez por parte de Marruecos de su obligación de vigilar las fronteras. Ceuta está completamente sin medios y sin capacidad para absorber este pico migratorio sin que hasta ahora el Gobierno de España se haya pronunciado.
A lo largo de todo el paseo marítimo de Juan XXIII y el Chorrillo se ve a jóvenes empapados con neopreno, con el torso desnudo andando desorientados sin saber hacia donde dirigirse, caminan preguntando dónde está la Jefatura Superior. Estas son las personas que ni las propias Fuerzas de Seguridad han podido detectar o controlar porque la Guardia Civil está absorbida con todos sus recursos en controlar el mar y frenar los cientos de personas que se están echando a nado desde Marruecos.
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