El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, realizó ayer un balance acertado de lo acontecido durante el último año en Ceuta. Se trata de un ejercicio marcado en lo político por las elecciones de mayo, que han vuelto a dejar una Asamblea sin mayorías absolutas en la que el diálogo es imprescindible, y en el que han ido dejándose atrás los terremotos que convulsionaron la ciudad en forma de pandemia, cierre de la frontera, crisis migratoria de mayo de 2021, amenaza de quiebra institucional y social por parte de la ultraderecha...
El jefe del Ejecutivo regional destacó las luces que arroja el resumen (iluminado todavía por la reciente aprobación de los Presupuestos de la Ciudad para 2024, el nuevo PGOU o las medidas fiscales que aspiran a mejorar la competitividad del comercio local) sin obviar las sombras, que sobre todo pasan, aunque no exclusivamente, por los escasos avances que se han materializado de lo previsto en el Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico.
La comparecencia del presidente dejó, sobre todo, una buena noticia que supone otro acicate de esperanza para el futuro local, la interpretación que de la normativa vigente hace la Dirección General de Tributos para poder atraer a operadoras del pujante comercio electrónico triangular con la bonificación se podrían aplicar del 50% en el Impuesto de Sociedades.
La Consejería de Hacienda tiene ahora ante sí el reto de dar a conocer esa lectura para intentar convencer a los operadores de las bondades de la ciudad como espacios físicos para desarrollar su actividad, así como seguir sembrando espacios y personal cualificado para satisfacer sus necesidades.






